La Casa Blanca y sus terroristas “buenos”

Por Rolando Sarmiento Ricart/Colaborador de Radio Cadena Agramonte.

A la distancia de 37 octubres el pueblo llora sus víctimas como aquel día aciago, mientras los mismos terroristas que pusieron o enviaron secuaces a poner bombas en La Habana o en embajadas cubanas, gozan de impunidad al amparo de los Estados Unidos.

Fue y seguirá siendo un crimen horrendo el sabotaje al avión comercial de Cubana en pleno vuelo sobre Barbados, con 73 personas a bordo, incluidos 24 jóvenes cubanos campeones centroamericanos de Esgrima, aunque cínicamente “confeso”, el ya fallecido Orlando Bosh calificó el siniestro pasaje como una acción victoriosa de guerra contra la Revolución de Fidel Castro.

Para no quedarse en desventaja heroica, el líder y cabecilla de los terrorista, Luis Posada Carriles, en reiteradas declaraciones insinuó su activa participación en el tenebroso sabotaje y se vanaglorió de ser el maestro adiestrador de los “asesinos” directos: Freddy Lugo y Hernán Ricardo Lozano, quienes concluyeron su viaje en el aeropuerto de Seawell, Barbados, después de dejar las bombas activadas en la aeronave CU-455 de Cubana de Aviación.

Contra terroristas de tamaña calaña, cinco jóvenes cubanos tuvieron que infiltrarse en Miami para frenar nuevas muertes, extendidas a los hoteles e instalaciones turísticas habaneras, provocadas por letales cargas de C-4, explosivo preferido de Posada Carriles y sus dinamiteros.

Incluso, Cuba facilitó a las autoridades de Estados Unidos todo lo relacionado con estos peligrosos individuos que actuaban desde suelo estadounidense y… ¿qué sucedió?

Que Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González resultaron acusados de espías sin pruebas –durante un proceso convertido en vendetta política en Miami- y sancionados a penas altísimas de hasta dos cadenas perpetuas más 15 años de cárcel, en el caso de Gerardo, a quien ni siquiera le han permitido que su esposa lo visite, en tanto los terroristas se jactan de sus fechorías bajo el amparo USA.

Casi cuatro décadas de dolor familiar y popular laceran la triste historia del avión cubano, y 15 años de encarcelamiento injusto de los antiterroristas, cuya libertad han solicitado dignas personalidades y millones de habitantes del orbe, quienes exigen del Premio Nobel de la Paz Barack Obama, el inmediato indulto a los que aún permanecen tras las rejas.

Sólo René pudo regresar a la Patria, este año, después de cumplir su sanción más un período de libertad supervisada en aquel país y renunciar a la ciudadanía estadounidense.

En la Isla, donde están enterrados tantos muertos del terrorismo y las agresiones desde el Norte, un pueblo viril y enérgico llora, y la injusticia tiembla (como expresó Fidel Castro Ruz en el entierro de las víctimas) bajo la falda imperial de la Casa Blanca, sede matriz de terroristas “buenos”, como Bosh y Posada Carriles. (Foto: Archivo.)

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