La Constitución de Jimaguayú vuelve a ser noticia

Por Juan G. Mendoza Medina/ Radio Cadena Agramonte

Cuando parecía que ya no aparecerían más noticias, a 120 años de la adopción de la Constitución de Jimaguayú, nos sorprenden dos acontecimientos que demuestran la trascendencia de ese documento histórico.

Primero, el hecho de contar con el manuscrito original. El descubrimiento fue fortuito, según explicó la Doctora Yolanda Díaz Martínez, investigadora titular del Archivo Nacional de la República de Cuba, “el documento siempre estuvo colgado en un cuadro de la Sala de Consulta de esa institución, y se pensaba que era una copia”.

A partir de la insistencia de un usuario que indagaba si ese era el documento original, se inició el proceso de reconstrucción para demostrarlo, explicó Díaz Martínez en la Mesa Redonda de este martes.

“Se realizaron varias investigaciones, entre ellas el estudio morfológico, el cual evidenció que la tinta y el papel se corresponde con la época; además, el documento- de 70 centímetros de ancho por 90 de largo-  estaba dentro de un expediente, doblado, y de ahí se extrajo y se pegó en una tabla de bagazo y se montó en el cuadro donde permaneció hasta ahora.”

Otro de los regalos que recibimos a propósito de este 120 aniversario, tiene que ver con la inscripción del documento en el Registro Nacional del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO, en el que se incluyen escritos de alto valor histórico que, según considera el Comité Consultativo Internacional y el Director General de la UNESCO, deben ser protegidos y difundidos.

De esta manera, la Constitución de Jimaguayú pasa a formar parte de lo más apreciable de la historia de Cuba, aun cuando conocemos su trascendencia jurídica y legislativa en el ciclo independentista de nuestro país.

En la Mesa Redonda de este martes, el Doctor Yoel Cordoví Núñez, subdirector del Instituto de Historia de Cuba, comentó que en aquel entonces la vigencia de la normativa por tan solo dos años, posibilitaba hacer cambios ante determinadas circunstancias, y evidentemente desde el punto de vista de la unidad, existía la firmeza en establecer un estado libre e independiente, un gobierno propio que no permitiría el pacto con el enemigo.

La Constitución que le precedió a Jimaguayú, que se firmó en el también camagüeyano poblado de Guáimaro, significó un paso de avance desde el punto de vista organizativo, pues el Consejo de Gobierno era un aparato político más operante que la Cámara de Representantes, al contar solo con un presidente, un vicepresidente, cuatro secretarios e igual número de subsecretarios.

Con la ratificación de Máximo Gómez como General en Jefe, y de Antonio Maceo como Lugarteniente General, se reconocía el protagonismo de ambos hombres, imprescindibles además en la nueva etapa de lucha por sus experiencias.

La Constitución de Jimaguayú es un documento de importancia trascendental para la Historia de Cuba, muestra de la concepción legalista y republicana y del empeño de dotar de una dirección constitucional a la insurrección cubana.  

Se demostró que aquel 16 de septiembre de 1895 los asambleístas se unieron en la concepción de un Estado libre, independiente, con el nombre de República de Cuba, lo cual se convirtió en uno de los principales aportes de esta Constitución.

Para orgullo de los camagüeyanos y del pueblo de Cuba, no solo ratificamos esa determinación hace ya 120 años, sino que la vigencia del documento, es reconocida a nivel internacional y se conserva como uno de los más preciados del patrimonio mundial. (Foto: Radio Rebelde)

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