Por Eric Pacheco Fandiño/ Radio Cadena Agramonte.
Mi primer recuerdo de una situación de desastre natural, data de 1963 allá en el central Elia, hoy Colombia, provincia de Las Tunas; en octubre de ese año el ciclón Flora azotó gran parte del país, enlutó a miles de familias y causó enormes pérdidas materiales. Aquella experiencia marcó un antes y un después para la defensa civil en Cuba.
Como Revolución verdadera, la nuestra concebía desde sus momentos fundacionales la preservación de la vida humana, como su esencia principal. Como decimos los cubanos, hacia ese objetivo se puso alma, corazón y vida de la nación y los resultados no se hicieron esperar.
El propio Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, encabezó las acciones de rescate y salvamento de su pueblo. Tiempos después, el Che Guevara describió la actitud de combate de Fidel cuando alguien intentó impedirle que se lanzara en un vehículo anfibio a cruzar las inundadas zonas de la antigua provincia de Oriente, para salvar vidas.
Desde aquellos momentos emergieron experiencias que ayudaron a tomar decisiones, y se acometieron labores que hoy forman parte del sistema integrado de protección de la población y los recursos, ante desastres naturales provocados por el deterioro del medio ambiente.
La obra de las mujeres y hombres que integran los órganos de la Defensa Civil es encomiable, su acción se extiende más allá de nuestros mares; varios países recibieron la ayuda solidaria de cubanas y cubanos ante situaciones de desastre, ello es reconocido incluso por las instituciones internacionales encargadas de esa imprescindible tarea.
Surgida en 1962, la Defensa Civil cumple 56 años de duro bregar en la noble y compleja misión de proteger la vida y los recursos de nuestro pueblo. (Foto: Archivo)
