La Educación en Cuba valida justeza del Programa del Moncada

Por Loipa Araujo Hernández/ Radio Cadena Agramonte.

Concebir la Educación como un derecho del pueblo fue uno de los objetivos del Programa del Moncada, expuesto por el joven Fidel Castro en su alegato de autodefensa durante el juicio por los hechos del 26 de julio de 1953, y que la Revolución cubana ha hecho realidad.

Ese era uno de los seis fundamentales problemas a resolver en la Isla, además de los relacionados con la tierra, la industrialización, la vivienda, el desempleo y la salud, tenidos en cuenta en el plan de acción de los asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

La mayoría de la población era analfabeta, menos del 10% de los adolescentes y adultos alcanzaban el sexto grado, existían miles de aulas sin maestros y cualquier nivel escolar era un sueño inalcanzable.

Desde enero de 1959, la Revolución cumplió lo planteado en el Programa del Moncada y lo primero que llevó a cabo fue la Campaña Nacional de Alfabetización, para trasladar el conocimiento hasta los lugares más remotos del país.

Los protagonistas de esa hazaña fueron adolescentes y jóvenes, quienes enseñaron a leer y a escribir en los lugares más recónditos de la Isla, la cual se convirtió en una gran escuela.

En el mismo año del triunfo revolucionario, los cuarteles fueron convertidos en centros educacionales; después se crearon miles de aulas y existió la posibilidad de empleo para todos los maestros. El país había emprendido el desarrollo indetenible de la Educación hasta la actualidad.

Es por eso que hoy podemos contar, por ejemplo con una graduación de médicos, estomatólogos, enfermeros y tecnólogos de la Salud que suma más de 500 profesionales en el curso escolar que concluye, en una sola demarcación del país, como es la provincia agramontina.

También sentimos orgullo de que otros 900 egresaran este julio de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, con el compromiso de materializar los importantes desafíos que en el orden económico y social asume la nación cubana.

Tras concluir un amplio proceso de formación, con rigor científico y práctico, la nueva promoción de esas casas de altos estudios agradeció y dedicó sus títulos a aquel joven, Fidel Castro, que consagró su vida al futuro de todo un pueblo.

En el aniversario 64 de los sucesos del 26 de Julio, la Educación en Cuba se perfecciona en la búsqueda de la excelencia, lo cual presupone elevar cada vez más la calidad del proceso docente educativo y alcanzar la formación integral de las nuevas generaciones, acorde con las aspiraciones del Programa del Moncada. (Imagen: Periódico Granma)

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