Ley de Comunicación Social una herramienta al servicio del pueblo cubano

Con su habitual característica de normativa al servicio del pueblo, ya goza de vigor en Cuba la Ley de Comunicación Social, instrumento sin antecedentes en nuestra nación, pero también para el mundo, al marcar la senda para una comunicación, y labor periodística en una sociedad en la que no rigen las normas capitalistas.

Como reza en sus postulados, ésta norma jurídica rige “la veracidad y calidad de la información, la participación ciudadana, los principios sociales del periodismo, el reconocimiento de los periodistas y funcionarios públicos, con sus derechos y obligaciones, el respeto a la diversidad, el derecho de los ciudadanos a la transparencia informativa de sus instituciones y a la rectificación en los medios, el control financiero y ético de la publicidad”.

Sin lugar a dudas, la normativa impone a profesionales cubanos de la comunicación y al pueblo, estar a la mira de cómo se desarrolla y se cumple, sobre todo, cómo se aplica en la cotidianeidad, por lo que deberá ser apoyada por otras disposiciones, ya algunas de ellas en período de prueba, como son nuevas formas de retribuir a los periodistas, que coadyuven a “zapatear” la noticia, principalmente en aquellos medios de extendido horario y universo, como es la Radio.

Postulado es que “la implementación de la Ley va a contribuir a la transformación del país en la medida de que se cumpla: la inmediatez; la veracidad de la información; el seguimiento a la noticia hasta su desenlace, lo que ocurre poco con hechos delictivos, quejas y otras situaciones de índole social, y parejamente se abren nuevas perspectivas para un periodismo más dinámico, mejor preparado y certero”, han coincidido en manifestar profesionales de la esfera comunicacional e informativa.

En conclusión, estamos ante una ley que indica pasos para hacer más participativo y entendible el tránsito en pos de un socialismo próspero y sostenible, colmado de zancadillas impuestas por el imperio para que no fructifique y se lleve al pueblo el bienestar que merece, como empeño de la inmensa mayoría de los cubanos.

Esta ley matiza y ampara el quehacer de los cronistas de aciertos y desaciertos en tales propósitos. Para quienes ejercemos la comprometida misión de informar y comunicar al igual que para las estructuras del Partido Comunista y el Gobierno del Poder Popular, será recurrente del diarismo conocer al detalle este cuerpo legal, enriquecido con no pocas y certeras sugerencias emanadas en el proceso de análisis en las redacciones y por el pueblo, a quien va dirigida la proyección con el fin de que cumpla expectativas como objetivo primario, a lo que se une el tener en cuenta “elementos legales, éticos y políticos sobre la práctica comunicacional en Cuba desde la etapa colonial”.

La muy cubana y soberana Ley de Comunicación Social que rige a partir de este momento, deja muy claro que los ciudadanos tienen pleno derecho a la información, y que los periodistas no deben encontrar obstáculos en las instituciones para acceder a ella. Con respecto al tema volveremos en próximos comentarios. (Pedro Paneque Ruiz/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Archivo)

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