Por Luis Milán Roldán/Radio Cadena Agramonte.
Este 12 de septiembre se cumplen 15 años de la injusta prisión en cárceles norteamericanas de cubanos devenidos símbolo de dignidad, amor y patriotismo, insignes soldados de la lucha contra el terrorismo, verdaderos héroes de la firmeza.
Quince años cumplen también la injusticia, el abuso, la crueldad y la ignominia del Gobierno norteamericano; 15 años de doble moral cumple el Norte, hoy más revuelto y brutal, cuando por sus calles pasean incólumes los más connotados terroristas que de sangre han bañado a Nuestra América.
Este 12 de septiembre no faltará mi cinta amarilla: una para mi casa; estará también en mi mascota, en mis antenas, en mi pecho formando un indisoluble lazo de fraternidad.
Mi cinta amarilla rebosará de amor, de lucha, de valor; mi cinta amarilla llevará el canto de amistad, de solidaridad; llevará mi cinta amarilla todo el calor de humanidad, llevará al gran pueblo norteamericano, que tantas victorias ha logrado, un profundo halo de lucha por la libertad.
Este 12 de septiembre, mi cinta amarilla y yo no seremos más libres que nuestros hermanos prisioneros, porque con ellos tras las rejas está preso un pedazo de Cuba. Solo cuando la risa de los Cinco -todos- se escuche de nuevo en nuestra Patria, entonces de mi pecho caerá mi cinta y de ella renacerá la libertad. (Imagen: Archivo)
