Muhammad Alí, el boxeador que supo combinar la pelea con los puños y las demandas de la conciencia social, recibió un cálido homenaje en la voz de varios jefes de delegaciones que asistieron a la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), en La Habana, encabezada por el presidente Raúl Castro.
La mención a Alí en el discurso con el que se clausuró el segmento de alto nivel del recién concluido encuentro, fue respaldado por los asistentes con un aplauso en homenaje al deportista, que murió en la medianoche del viernes 3, a los 74 años, en un hospital de la ciudad estadounidense de Phoenix.
“Enviamos nuestro mensaje de condolencias y solidaridad a la familia del gran campeón de boxeo Muhammad Alí, al pueblo de los Estados Unidos, en especial a la comunidad afroamericana, cuyos derechos siempre defendió, así como a toda la comunidad deportiva internacional. Nunca olvidaremos su caballerosidad y ética, su rechazo a la guerra y su defensa de la paz, su respeto y amistad con el compañero Fidel y con ese gran boxeador nacido en Cuba y caribeño que fue Teófilo Stevenson, cuyo padre nació en San Vicente y las Granadinas y nieto, por vía materna, de una sancristobaleña”, expresó Raúl.
Alí mantuvo una cercana amistad con el tricampeón olímpico cubano Teófilo Stevenson, con quien pactó una pelea que nunca se realizó. Ya retirados, Stevenson visitó a Alí en su casa en 1995 y el norteamericano le devolvió la visita en La Habana, en el año 1996. Entonces, se produjo el encuentro con Fidel.
“Aunque nunca peleó profesionalmente, haber ganado tres medallas de oro en tres Juegos Olímpicos diferentes, garantiza que él habría sido un enemigo formidable para cualquier otro campeón de peso pesado reinante o cualquier retador en su mejor momento”, refirió Alí sobre su amigo Stevenson.
