No permitamos que se tergiverse o desconozca la Historia de Cuba

Por Rolando Sarmiento Ricart/Colaborador de Radio Cadena Agramonte.

Los jóvenes, sobre todo, deben beber en diversas fuentes de la Historia de Cuba y contrastar los hechos, para saber quiénes somos y hacia dónde podemos ir como protagonistas de las nuevas páginas que están por escribirse acerca de la Patria del Apóstol de la independencia, José Martí, quien cayó combatiendo en Dos Ríos por materializar sus ideas libertarias.

Siete años después de la muerte de Martí, y luego que los marines yanquis les arrebataran a los mambises la victoria frente a los colonialistas españoles, el Congreso norteamericano impuso, el 20 de mayo de 1902, la República amortajada con la Enmienda Platt,  seguida de la advertencia de que si los cubanos no la aceptaban, mantendrían la ocupación militar en la Isla.

Dignos patriotas, como Manuel Sanguily, Salvador Cisneros Betancourt y Juan Gualberto Gómez, entre otros, se opusieron antes y después de 1901 a la intervención de los Estados Unidos en Cuba, repudiada entonces por manifestaciones populares.

 Sin embargo, aquellos que desconocen las efemérides históricas del 10 de octubre de 1868, comienzo de la guerra por la independencia de la Isla, y del 24 de febrero de 1895, reinicio de la lucha contra la metrópoli española, distorsionan la esencia de los épicos sucesos de tres décadas de combates por la libertad y contra la citada ocupación militar e imposición made in USA de una República esclavizada.

Para los cubanos que respetan a sus ancestros y aman este pedazo de tierra y palmeras rodeadas de mar, la sangre derramada frente a los colonialistas españoles y los intervencionistas de la Emienda Platt, cuyo rasgo distintivo actual es la Base Naval en Guantánamo, mantenida para torturas universales sin la anuencia del pueblo cubano, la verdadera libertad fructificó el 1ro de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución.

Sucedió porque se retomaron los cien años de  lucha cuando parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, y su ideario se multiplicó y materializó desde el cuartel Moncada, el desembarco del yate Granma, la Sierra Maestra… hasta nuestros días.

Lo cortés no quita lo valiente: el hecho de que por más de medio siglo el pueblo cubano sufra el más dilatado bloqueo de la humanidad impuesto por los Estados Unidos y desde ese país vecino la contrarrevolución, con la anuencia de distintas administraciones hostiles ejecuten agresiones de todo tipo, incluida  la invasión de Playa Girón -derrotada en menos de 72 horas-, hace más valedero el respeto que merece Cuba en las rondas de conversaciones encaminadas a mejorar las relaciones bilaterales con EE.UU., y el acercamiento entre los pueblos vecinos en la región, declarada Zona de Paz precisamente en La Habana, durante  la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

Hace más de un siglo, Leonard Wood, gobernador militar en Cuba durante la ocupación norteamericana, expresó:

(…) Por supuesto, que a  Cuba se le ha dejado poca o ninguna independencia con la Enmienda Platt y lo único indicado ahora es buscar la anexión. Esto, sin embargo, requerirá algún tiempo y durante el período en que Cuba mantenga su propio gobierno, es muy de desear que tenga uno que conduzca a su progreso y a su mejoramiento. No puede hacer ciertos tratados sin nuestro consentimiento, ni pedir prestado más allá de ciertos límites y debe mantener las condiciones sanitarias que se le han preceptuado, por todo lo cual es bien evidente que está en lo absoluto en nuestras manos y creo que no hay un gobierno europeo que la considere por un momento otra cosa sino lo que es, una verdadera dependencia de los Estados Unidos, y como tal es acreedora de nuestra consideración. Con el control que sin duda pronto se convertirá en posesión, en breve prácticamente controlaremos el comercio de azúcar en el mundo. La isla se norteamericanizará gradualmente y, a su debido tiempo, contaremos con una de las más ricas y deseables posesiones que haya en el mundo (…).

La Historia, sin embargo es  y será otra, porque los cubanos dignos jamás traicionarán a quienes lo dieron todo por esta soberanía que nos identifica en el más recóndito sitio del planeta, a pesar del bloqueo y de la ocupación de la Base Naval en Guantánamo. (Foto: Archivo)

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