Por Rolando Sarmiento Ricart/Colaborador Radio Cadena Agramonte.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que en la postrimerías del actual calendario ha permanecido muy activo en los espacios de la gran prensa de su país, ha sido emplazado a través de una misiva por 66 senadores norteamericanos de su Partido político -republicanos e independientes-, para que asuma la prioridad humanitaria de la liberación del ciudadano estadounidense Alan Gross, sancionado en La Habana por violar las leyes cubanas.
Si el mandatario revisa la copiosa correspondencia archivada, encontrará decenas, cientos, miles… de mensajes de premios Nobel de la Paz, personalidades célebres de todas las ramas de la inteligencia humana, y firmas de niños y ancianos humildes que hace más de 15 años reclaman el mismo interés del primer presidente negro de USA, para que libere a los antiterroristas de Cuba, acusados y condenados a elevadas sentencias por ser “espías”, delito que jamás cometieron.
Durante esos años de cruel presidio, solo René González -tras cumplir su sentencia-, logró salir de la cárcel, pero bajo libertad supervisada, lo cual dilató y condicionó el viaje de regreso a la Isla, tiempo en que murió su hermano y posteriormente también falleció su papá, quienes sufrieron profundamente su ausencia.
Antonio Guerrero, desde que cumple años de prisión rigurosa, tiene muy afectada su salud, al igual que Ramón Labañino, con una grave dolencia de rodilla. Ambos requieren inmediato tratamiento médico.
Gerardo Hernández, sobre quien pesa el ensañamiento de injustas y largas condenas, sufrió en cautiverio el dolor de la muerte de su madre y la ausencia total de su esposa, a la cual le han negado toda la posibilidad de encuentro. Ellos cuatro, incluido Fernando González, llevan más de 15 años separados de sus familias y de su Patria.
Alan Gross -en cambio- ha recibido una atención humanitaria especial expresada por quienes lo han visitado desde que fue arrestado por tratar de desestabilizar el orden constitucional de Cuba, sin embargo, tanto él como los Cinco, son seremos humanos, cuyos familiares pagan un alto precio de sufrimiento por sus encarcelamientos.
Los pueblos de Estados Unidos y Cuba esperan del presidente Barack Obama una prioridad humanitaria recíproca, cargada de amor, equidad, justicia moral, esperanza y año nuevo, porque se trata de la riqueza mayor del universo: vidas humanas, y no actos publicitarios perdonavidas de pavos tradicionales navideños.
