Por Merlis Pereira Velázquez/ Estudiante de Periodismo.
“Lo que comenzó por embullo terminó siendo una importante labor”, así lo confirma Roger Ramírez Rivero, joven de 24 años de edad, egresado de la carrera de Informática en la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, y hoy miembro activo de la Federación de Radioaficionados de Cuba en esta ciudad del centro oriente del país.
Recientemente se celebró el aniversario 165 del natalicio de José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, una jornada que incluyó también diversas actividades a lo largo y ancho de la geografía camagüeyana. Precisamente Roger fue uno de los jóvenes encargados de dar a conocer, en tiempo real, la razón de ser de algunos de esos eventos.
Y es que su pasión por la Radioafición empezó con apenas 20 años. Sobre sus inicios en esta actividad recuerda:
“Ya mi papá era radioaficionado de primera categoría, de ahí nació mi interés por el mundo de la propagación de las comunicaciones mediante la vía de radioondas. Pasé una academia y obtuve mi certificado de capacidad y así me hice radioaficionado de tercera categoría, que es por la que se empieza”, confiesa Roger sobre la inspiración que lo motivó a adentrarse en ese mundo.
“Pasé más o menos tres meses de academia, luego hice una prueba para la acreditación que te permite portar una licencia de comunicador para transmitir por equipos de FM de transmisión de dos metros para poder comunicar en doble banda ciudadana”, agregó.
Pero lo más interesante es el valor que este camagüeyano le concede al hecho de que la mayoría de los afiliados de ese movimiento en todo el país, sean jóvenes.
“Nuestra labor es vital en la sostenibilidad de las comunicaciones durante el paso de huracanes, o en eventos especiales donde se necesita comunicación directa, como es el caso de las elecciones generales. Además, participamos en el censo de población que llevó un aseguramiento en pueblos lejanos de la ciudad que no contaban con la comunicación suficiente para transmitir los datos en tiempo real”.
En todos esos eventos se evidencia la importancia del trabajo de los radioaficionados, y el hecho de que la mayoría sean jóvenes, o personas de la segunda edad, tiene gran relevancia, pues somos nosotros, la nueva generación, quienes vamos a dar continuidad a este movimiento y de nosotros dependerá su avance”, asegura.
Una de las facetas más conocidas de la Radioafición en Cuba es la participación de sus practicantes en las llamadas situaciones de emergencia. La Federación de Radioaficionados de Cuba cuenta con una red preparada con equipamiento, dispositivos portátiles, baterías y antenas, para asegurar la comunicación en los puntos donde se necesite.
A través del código morse y las comunicaciones por voz, el radio teletipo, facsímiles y distintos sistemas de televisión, operan los radioaficionados, con un creciente protagonismo en los últimos años en las situaciones de emergencia creadas en la isla a partir de desastres o daños de origen natural, como las inundaciones provocadas por huracanes.
De mucha trascendencia es el servicio que ofrece la Radioafición cubana a la comunidad. Las posibilidades de comunicación que brinda este movimiento en el aseguramiento de actividades deportivas, sociales y políticas, y su participación en las situaciones de desastres, representan para el camagüeyano Roger Ramírez, la mejor forma de servir a la sociedad como protagonista de una humana labor. (Foto de la autora)
