El 3 de mayo de 1960 las montañas cubanas se vistieron de libros, lápices y libretas que traían en sus manos, con entusiasmo, los primeros maestros voluntarios que llegaban a diferentes zonas apartadas de la Sierra Maestra, así comenzó una misión crucial en Cuba.
El movimiento fue parte de un esfuerzo más amplio liderado por Fidel Castro para alfabetizar a la población y mejorar el acceso a la educación en áreas montañosas, la misión no solo buscaba erradicar el analfabetismo, sino también empoderar a las comunidades rurales, dándoles herramientas para participar activamente en la vida política y social del país.
