Ser joven, un desafío siempre

Por Dayana Cardona González/ Radio Cadena Agramonte.

Todas las edades de la vida presentan nuevos desafíos que debemos enfrentar con lo que somos. A través de los conocimientos adquiridos con el paso de los años, le damos forma a nuestra personalidad y escala de valores, en función de lo que vamos a elegir y hacer con nuestro futuro.

El proceso de crecimiento humano es muy complejo, sobre todo para los jóvenes, debido a que es el momento en el cual comenzamos a tomar nuestras propias decisiones, sean acertadas o no. Muchas veces creemos que solos, sin ayuda de nadie, somos capaces de hacer, de dar, de cambiar las cosas que la sociedad todavía considera tabúes.

Tristemente, uno de los mayores problemas que nos afecta desde hace años es el viejo preconcepto de "la juventud está perdida", frase muy citada en la sociedad por personas de las generaciones anteriores para decir que los jóvenes de hoy son irrespetuosos, groseros, etcétera.

La verdad es que cada época es y será diferente, cada una marcada por distintas tradiciones y prejuicios. De la misma forma en que ahora nos critican a nosotros, a ellos también en su tiempo los llamarían rebeldes.

La adolescencia es una etapa muy difícil, pues queremos ser libres de hacer lo que creemos correcto, sin embargo, a veces al sentirnos presionados por la familia comenzamos a rebelarnos y a cometer errores graves para demostrar que los mayores estaban equivocados. Pero, simplemente, lo que deseamos es ser parte del mundo, para así compartir lo que pensamos e incluso para enseñar lo que hemos ido aprendiendo.

Son muchas las características que pueden caracterizar el ser joven. Por solo mencionar algunas, diremos que aportamos energía, creatividad, no estamos atados al pasado, si bien tenemos en cuenta su legado positivo. Creo que lo que más nos diferencia de las generaciones precedentes es la aceptación de las diferencias de los demás como algo natural y así nos orientamos hacia al futuro, a lo que nos depara la vida.

En este sentido, es motivo de regocijo que cada vez sean más las organizaciones no sólo integradas por jóvenes, sino también lideradas por ellos, que celebren el 12 de agosto. La Conferencia Mundial de Ministros encargados de la Juventud, que sesionó en 1998, recomendó a  la Organización de Naciones Unidas instaurar ese festejo, lo cual se hizo efectivo un año después, a través de la resolución 54/120, que declaró la referida fecha como Día Internacional de la Juventud.

Cada celebración de la mencionada efeméride es un momento para incrementar el conocimiento que se posee sobre la situación global de ese grupo etario y la comprensión sobre sus necesidades y aspiraciones.

En esta jornada, Cuba —donde tenemos garantías que constituyen un sueño para muchos en el planeta— realiza un conjunto de acciones lideradas por la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones estudiantiles y los movimientos juveniles del país.

El futuro está en las manos de los pinos nuevos, por eso es deber de los mayores guiarlos y, sobre todo, comprenderlos. Confiar en ellos, aprender de sus acciones, motivarlos para la labor productiva, fomentar con el ejemplo una ética de la solidaridad. Muchas son las valiosas contribuciones que como ciudadanos tenemos que asumir si queremos construir, entre todos, una sociedad más justa y equilibrada. (Foto: Archivo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *