Por Yusarys Benito Deliano/ Radio Cadena Agramonte.
Recuerdo que el pasado 31 de diciembre, una amiga me recomendaba subir a una silla a media noche y pedir tres deseos.
Reí incrédula porque sé que los sueños solo se hacen realidad si luchamos por ellos, pero si vienen con un poquito de ayuda mucho mejor. Y en esta isla caribeña, como en otros lugares del mundo, también cerramos estos 365 días con esas supersticiones que vuelven cada año para atraer prosperidad.
Aquí despedimos el duodécimo mes del año con lechón asado, yuca con mojo, arroz congrí y ensalada. Además, reinan fetiches que forman parte de nuestra identidad. Es así que en algunos hogares cubanos no falta una que otra velita para hacer cumplir las predicciones del horóscopo o la letra del año.
Quedan pocos horas para el 2019 y, además, preferimos pasar esta noche en familia y ser testigos o cómplices de muchos de los vecinos que recorren la manzana maleta en mano con el deseo de algún viaje en el próximo año.
También cubos de agua mojan las calles para alejar lo negativo mientras otros se visten con su prenda preferida o una de color rojo para convocar a la buena suerte.
Asimismo, se envían postales con felicitaciones y buenos augurios en esta última noche en la que pedimos salud, paz y amor para 2019, a través de estas criollas tradiciones. (Foto: Archivo)
