Tras la costura, el oficio de una camagüeyana (+ Audio)

Por Dayessi García Sosa/Radio Cadena Agramonte.

Entre puntadas y dobladillos se le puede ver diariamente a la camagüeyana Úrsula Céspedes, acompañada en cada jornada por el ruido de sus máquinas, de peculiar melodía, que le mantiene ocupada, pero siempre dispuesta a crear prototipos, elegir tejidos, cortar, ajustar y confeccionar prendas de vestir.

Úrsula, heredera de una arraigada tradición familiar, desde que su abuela, siendo ella muy joven, le inculcó el amor por el arte de la costura, se desempeña como trabajadora del taller de Especialidades Número 81, de la ciudad de Camagüey, donde ha ganado el reconocimiento de su colectivo, gracias a su empeño y constante labor.

“Llevo más de 15 años en este taller, trabajo de manera continua cumpliendo las normas, aquí hacemos de todo, pero sobre todo sábanas y toallas; ahora estamos cociendo overoles de trabajo y pantalones de vestir. Me llevo bien con todas mis compañeras porque es un colectivo muy unido”, destacó sin desprender la vista de la máquina de coser.

“Aquí trabajamos por un plan cada año, pero si hace falta un extra o un apoyo aquí estoy también, porque el taller tiene buenos resultados debido al esfuerzo que realizamos para que cada prenda tenga la mejor calidad”, aseguró.

Úrsula se considera una mujer muy activa, protagonistade todo cuanto acontece a su alrededor, multifacética si de tiempo se trata para conjugar varios roles a la vez: el de abuela paciente, madre abnegada y trabajadora ejemplar.

Así lo corrobora al cierre de esta entrevista: “Tengo tres hijas y una nieta, atiendo la casa, coso también (…) estoy segura que hasta que llegue la edad de jubilación seguiré aquí, porque amo lo que hago, y el día que tenga que retirarme seguiré cociendo, porque este oficio forma parte de mi vida”. (Foto de la autora)

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