Raúl es Raúl, repetíamos hace algunos años, cuando el general del Ejército cubano, Raúl Castro Ruz, asumió también la presidencia de los Consejos de Estado y de Ministros, una responsabilidad que Fidel ocupó durante casi seis décadas de Revolución. En aquel entonces, Raúl se nos reveló, quizás más que nunca, como el líder talentoso e inigualable que siempre había sido.
Nuestros abuelos veían en Raúl a un hombre de vida militar, de severa rectitud, cuya lealtad lo situaba siempre donde la Revolución más lo requería. No obstante, es fácil reconocer su sensibilidad humana al recordar que fue esposo de Vilma Espín Guillois, una mujer extraordinaria, feminista y humanista revolucionaria, que luchó incansablemente por la igualdad de derechos y oportunidades para la mujer cubana.
Raúl es también el padre de Mariela Castro Espín, una mujer progresista que ha defendido tenazmente a otras minorías y ha abogado por el respeto a la diversidad sexual y personal.
A menudo, consideramos a la familia de los grandes hombres como una extensión de sus logros, pero ¿qué tal si lo vemos al revés? ¿Qué magnitud humana puede alcanzar un hombre que se forma y es formado en un hogar así? Porque la formación no termina en la adultez ni en un momento específico de la vida.
Raúl, el padre, el esposo, el hermano de sangre y luchas, de audacia vial fiel a la Patria, el general inteligente y firme, aún exige integridad y competencia en los líderes que conducen la Revolución, con la fuerza moral que siempre le asistirá. Hoy cumple 93 años.
Él es Raúl, porque no hay otro modo de nombrarlo. Para el pueblo de Cuba, hace tiempo que también perdió los apellidos, al igual que Fidel, porque ambos pasaron a ser parte de nuestras familias, compartiendo esta isla como ilustres hijos a quienes la historia patria siempre estará agradecida.
Raúl es Raúl se multiplica hoy en las redes, cuando aparece en televisión, participa en un evento popular o cuando alguien lo recuerda. Es como si en esa frase lo abrazáramos con un par de palmadas cubanas en la espalda. Raúl es Raúl, sí, y qué bueno que está aquí.
Felicidades, y que cumplas muchos más a nuestro lado. Cuba te necesita. (Dania Díaz Socarrás/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada de Internet)
