Por Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte.
¡Qué mejor manera de honrar el Día del Trabajador del Comercio, la Gastronomía y los Servicios que con un servicio de excelencia y favorables resultados económicos, de eficiencia y productividad!
El reconocimiento es mayor porque todo eso lo hacen su personal junto a los directivos en medio de un contexto complejo para el país debido a los efectos de la COVID-19 y al recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por el gobierno estadounidense.
No obstante, nada impide que los colectivos de este sector reciban el merecido agasajo, porque precisamente ellos todos los días se enfrentan a los retos y buscan alternativas para el perfeccionamiento, tanto de los trabajadores del sector estatal como del privado.
Es cierto que lamentablemente existen casos que empañan esos resultados, pero mucho se esfuerzan por superarse ante las dificultades con una labor honrada y constante.
De modo especial en los jóvenes hay muy buenos ejemplos como aquellos que se han sumado a la modernización del comercio a partir del impulso del proceso de informatización para estimular y promover el comercio electrónico.
Durante los últimos meses, además, se pusieron en marcha acciones como el acercamiento a las comunidades con un servicio que la población espera y se merece.
Si algo positivo podemos sacar de este tiempo de pandemia es el rescate de los valores de los trabajadores en el cambio y la transformación de la manera de actuar.
El principal llamado del pueblo es a que siempre se preste un servicio correcto y que en consonancia los clientes podamos reconocer por sus resultados que lo hacen bien; que realmente se vea el esfuerzo que por años, días y horas se realiza con desvelo sin estar presentes en momentos importantes de sus familias y amistades, porque cuando celebramos el fin de año, disfrutamos del verano o de las festividades por el Día de las Madres y de los Padres, el comercio siempre está trabajado.
No caben dudas de que el principal objetivo es darle a la población un servicio de calidad, y por eso creo oportuno confiar en estos servidores públicos, pero también tener a mano la crítica constructiva y alertar a tiempo cuando las cosas no salgan bien para corregir y mejorar los procesos.
Digo esto porque en ocasiones se muestran acciones que denotan pérdidas de valores y actuaciones no éticas.
Es bueno sentir que tenemos un comercio que piensa en nosotros, en nuestras necesidades y trabaja por perfeccionar su sistema desde la honestidad.
Un sector que, también, requiere de mucha sensibilidad humana y ponerse en el lugar del consumidor. Un gremio que debe crecer en valores, sentimientos, compromisos y lealtad a la Patria y a la población desde la comprensión de recuperar la calidad, la confianza y la sonrisa del pueblo como su razón de ser.
Seguramente muchos se percataron del cambio de algunas unidades en la céntrica calle República, en la ciudad de Camagüey, pues esa trasformación es gracias en un buen por ciento a sus trabajadores.
Por ejemplo, la tienda de venta a plazos La Vajilla transformó su imagen gracias a las labores de reparación y mantenimiento de una brigada del sector no estatal, y como esa existen muchas otras muestras en las bodegas donde se empeñan en mejorar su confort como parte del perfeccionamiento del sector.
También está la tienda de calzados BarloVento, con producciones de artesanos de otras provincias, así como la unidad La Postal, con diseños personalizados de costureras locales, y otros ejemplos gracias a nuevas ideas que se traducen en calidad de vida y opciones para los agramontinos y visitantes.
Hoy, por ejemplo, los jóvenes que laboran en cualquier empresa y unidad del comercio, ya sea como directivo, especialistas, técnicos u obreros han preferido ayudar antes que hablar o estar del otro lado de las redes sociales; han preferido aportar en aras de cumplir con el deber como verdaderos protagonistas de estos tiempos.
Entusiasmo, creatividad, calidad, control y rigor deben caracterizar a este personal para mantener ofertas y servicios que se acerquen cada día a la demanda de la población.
Mientras más desafiante es el entorno, con más empeño trabajan, innovan, trasforman y actualizan todo aquello que sea necesario.
Se visten de audacia e inteligencia, se organizan y eso la población lo agradece.
Por eso, sirva este Día del Trabajador del Comercio, la Gastronomía y los Servicios para seguir escribiendo la historia de ese sector con páginas más cercanas a la satisfacción del pueblo trabajador.
