MICS7, la encuesta que pone alma a las estadísticas

La Habana, 5 may.- Hay una cartografía que se dibuja con el eco de las voces que habitan cada casa. Y en Cuba, esa labor de orfebrería estadística ha cobrado vida nuevamente a través de la séptima ronda de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS7).

El proceso, que constituye una de las herramientas más robustas a nivel global para entender la realidad de la infancia y la adolescencia, al momento de redactar estas líneas casi concluía la etapa de recolección de datos, para transitar a la consolidación de la información tras el intenso despliegue de campo.

Liderada en la Isla por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) con el acompañamiento técnico y financiero de UNICEF que la impulsa, esta investigación ya ha sido implementada en más de 120 países desde su creación en la década de 1990, y permite obtener datos comparables sobre la situación de niñas, niños y mujeres.  Pero la meta no es buscar números, sino pulsos que definen el bienestar de las familias.

Según explica UNICEF, esta encuesta constituye “la fuente más completa y especializada de información” sobre infancia, adolescencia y mujeres, al integrar indicadores sociales, económicos y de derechos humanos en una misma medición.

El despliegue, comenzado en la Isla a finales de 2025 con la capacitación de especialistas, ha recorrido el país con el objetivo de tocar a la puerta de aproximadamente 12 000 hogares.

De acuerdo con esa organización de Naciones Unidas para la infancia, los equipos de encuestadores han navegado por cuestionarios que superan los 250 indicadores.

Entre los temas que aborda esta séptima ronda destacan Salud materno-infantil y nutrición, Educación y desarrollo en la primera infancia, Acceso a agua potable y saneamiento, Violencia contra mujeres y niños, Salud mental y bienestar, e Impacto de factores ambientales.

Una de las novedades de esta edición en Cuba es la incorporación de pruebas de calidad del agua a nivel de hogar y variables de salud mental, lo que amplía significativamente su alcance analítico.

No se trata de un inventario de carencias, sino de recolección de evidencias que permita leer el presente para corregir el futuro, especialmente en un contexto donde la resiliencia infantil frente al cambio climático y la salud mental han ganado un protagonismo inédito en los nuevos módulos de la encuesta.  (Texto y Foto: Cubasí)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *