Con el cigarro, mejor ni empezar

Por Edel Blanco Duarte

Mucho se ha hablado y se habla sobre el hábito de fumar; sin embargo, aún continúa cobrando vidas por todo el mundo, tal parece que las personas no entienden la lección, y creo que todavía somos incapaces de establecer estrategias para limitar el consumo del cigarro.

Un tema clave en este asunto lo constituye el entorno familiar y social en el cual nos desarrollamos, porque muchos desde pequeños reciben un mal ejemplo de sus padres, y otros, en cambio, sólo buscan la aceptación del círculo en el que se desenvuelven.

Otro punto clave en el asunto son las campañas de salud y el papel que juegan los medios de comunicación, que, a pesar de tener iniciativas en contra de esta nociva adicción, aún realizan un insuficiente trabajo al respecto.

Además, creo que también debe hacerse una labor más seria a la hora de aplicar las medidas restrictivas dictadas para proteger a las personas, incluyendo a quienes no fumamos y ni siquiera deseamos hacerlo de forma indirecta.

Podría parecer demasiado crítica mi opinión acerca del mal hábito de fumar, pero es que el tema implica mayor responsabilidad social, y extender alianzas con sectores e instituciones que ayuden a hacer cumplir las normas de convivencia en pos de obtener respeto y protección contra este hábito que no distingue entre víctimas ni victimarios, sino que nos convierte a todos en fumadores. (Imagen tomada de Internet)

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