Por Edel Blanco Duarte/ Cadena Agramonte
Quizás el 24 de febrero sea uno de esos días elegidos por la suerte, o mejor aún, por la voluntad de hombres y mujeres, para convertirse en fecha de comienzos y acontecimientos trascendentes, pues varias efemérides relevantes de nuestra Historia coinciden en su conmemoración, entre ellas, la creación hace 60 años de la emisora Radio Rebelde.
La selección de este día como el del Trabajador de las Comunicaciones implica un compromiso importante, más en este mundo, donde comunicación es casi todo lo que hacemos. Por eso es muy significativo que sea el nacimiento de una emisora lo que compulse a homenajear a tantas personas que trabajan en un sector que va mucho más allá de las transmisiones radiales y televisivas.
Para quienes laboramos hoy en la Radio cubana es, sin dudas, una responsabilidad y un compromiso la recordación de esta efeméride. Tanto para sus trabajadores como para sus colaboradores, celebrar el 24 de febrero es más que todo la obligación de revisarnos, para identificar lo que hacemos mal o podríamos hacer mucho mejor.
Una programación diaria que satisfaga las necesidades de un público heterogéneo y conocedor como el cubano, no es algo sencillo de mantener. Detrás de cada segundo al aire está presente el trabajo y el esfuerzo de varias personas que, sin ánimo de reconocimiento, y gracias a su talento y sapiencia, entregan a la audiencia un producto de calidad.
No ignoramos el hecho de que cualquier obra humana es perfectible, pero también sabemos que la mejor Radio es la que está por hacerse, más en estos tiempos de transformación que requiere de ciudadanos y ciudadanas bien informados y de un periodismo que responda a las exigencias de su época.
Felicidades, entonces, a cada una de las personas que labore o sienta en la comunicación su destino, hagamos más por conseguir con nuestro trabajo constante y creador lo que creemos y necesitamos, para que este no sólo sea un día de múltiples efemérides.
