Por Dania Díaz Socarrás/ Radio Cadena Agramonte.
El arte nos devuelve las esencias que pueden escaparse entre las rutinas, nos acerca a lo mejor del ser humano y propicia espacios para compartir, aprender y disfrutar satisfacciones estéticas y espirituales.
Llevar esa realidad a cada uno de los rincones de nuestro país es la misión de los instructores de arte, que celebran su día este 18 de febrero, con su imprescindible rol de educadores.
Es a través de ellos y de su trabajo que la Cultura se erige como herramienta para la transformación del ser humano y de su entorno.
Hombres, mujeres, adolescentes y niños, consiguen desprenderse de las situaciones difíciles que la vida les depara, y hallan un refugio con motivaciones nuevas, en el arte que cada uno de estos profesionales ha acercado y convertido en parte de sus vidas.
Proyectos sociales y comunitarios, que involucran incluso a niños con necesidades educativas especiales, en escuelas, comunidades o sitios como el Centro de Equinoterapia de la capital agramontina, demuestran cuánta responsabilidad atañe al instructor y cuánto de amor requieren sus labores.
El conocimiento de varias manifestaciones artísticas es una de las alternativas que permite a estos educadores abrir más puertas al talento aficionado y a los sueños de cada aprendiz y una prueba más de que su interés supremo es incentivar el enriquecimiento humano desde el conocimiento y disfrute cultural.
Los instructores de arte son un eslabón imprescindible no solo para encontrar el talento artístico, sino para ese acercamiento a la Cultura desde la base de la sociedad, que se convierte en camino hacia las esencias y el fortalecimiento humano desde el descubrimiento y el amor. (Foto: Archivo/ Radio Cubitas)
