Por Dania Díaz Socarrás/ Radio Cadena Agramonte.
El sueño no le alcanza hasta el amanecer, aún hay silencio en casa y en los alrededores, pero ella necesita combatir la soledad de ese desvelo.
Mira al lado y encuentra la respuesta sobre su mesita de noche, allí está el radio que le dejó papá, para cuando necesitara compañía, sabiduría, consejos.
Lo enciende y una música suave le hace olvidar los murmullos de la noche, y una voz dulce luego, le habla como si fuera amigo, como si estuviera a los pies de su cama.
Eso es la Radio para muchos, amistad; desde su surgimiento la gente se hace acompañar por esa magia y, mientras pasa el tiempo, la complicidad aumenta.
Ciudades como la nuestra, como este Camagüey cuna de grandes locutores y radialistas, fueron de las primeras en conquistar esa extraña empatía a los dos lados de un radiorreceptor.
Fue esta la primera ciudad, después de la capital cubana, en transmitir oficialmente con su radioemisora, la 7AZ, que inauguró desde el hotel Plaza, el 16 de enero de 1924, una programación estable y sistemática.
Alrededor de las 8:00 de la noche se transmitió la primera señal de la 7AZ, con el discurso de Francisco del Rincón, presidente de la Cámara de Comercio, al que le siguieron las últimas noticias publicadas en el periódico provincial El Camagüeyano.
Un acontecimiento cultural, social y tecnológico sin precedentes en el interior del país acogió esta ciudad, gracias a la emisora que continuó con una programación regular hasta mediados de 1929, fecha en que comenzó a salir como la CMJA.
Desde siempre, la Radio camagüeyana ha sido compañera inseparable de nuestras horas, de nuestros días, de nuestras mañanas y nuestras noches.
Radio para soñar, para informarse, para aprender, para compartir, para creer, para acercarse a tu vida.
La Radio camagüeyana celebra hoy su día, y el pueblo lo agradece desde hogares, centros de trabajo, calles, desde esa cotidianidad en que seguimos siendo cómplices de otro sueño compartido. (Foto: Tomada de Internet)
