La más humana de todas las tareas

Por Indira López Karell/ Radio Cadena Agramonte.

Una de las grandes conquistas que exhibe la Revolución cubana es su sistema educacional, de carácter gratuito e inclusivo, reconocido internacionalmente por su vocación solidaria, fruto del esfuerzo de los que tienen como principal encargo el más noble de todos los empeños: enseñar, aleccionar, cultivar y forjar el futuro de las nuevas generaciones.

Ciertamente, los maestros ofrecen día a día lo mejor de sí en la comprometida misión de formar a otros para la vida, tal y como ilustró el pedagogo cubano José de la Luz y Caballero: “Instruir puede cualquiera. Educar, solo quien sea un evangelio vivo”.

Para educar con tal certeza, no debe existir un ser humano más enamorado de su vocación que un maestro, ese que cultiva con exigencia y paciencia edificante, el que deja en sus alumnos una huella perdurable, memorables anécdotas y sabias lecciones.

¿Quién no recuerda con cariño alos profes que acompañaron nuestros primeros pasos; el que inspiró el amor por la Historia de Cuba; o el que motivó nuestra vocación por la carrera que decidimos estudiar en la Universidad?

A todos y cada uno de ellos va dirigido este homenaje. Justo hoy, fecha en que se conmemoran los 56 años de la Campaña de Alfabetización en Cuba, movimiento que se desplegó por toda la isla en 1961 como uno de los mayores logros de una Revolución naciente.

Por tal motivo, cada 22 de diciembre se celebra el Día del Educador, que recuerda la hazaña protagonizada por miles de voluntarios, quienes lograron que el país fuera el primero en América Latina en ser libre de analfabetismo.

Hoy la mayor de las Antillas es un ejemplo para el mundo en materia educativa, que por su condición solidaria extiende a quienes lo necesitan el método “Yo sí puedo”, beneficiando a millones de personas en Latinoamérica y el Caribe.

La educación cubana es también una obra de Fidel, su principal impulsor, quien definiera el quehacer de los maestros como “el más grande privilegio, la más alta responsabilidad social, la más humana de todas las tareas”.

Sirva este mensaje para reconocer a los docentes de todas las enseñanzas, a esos que llevan incondicionalmente saber y aprendizaje a las aulas y lugares más apartados de nuestra geografía; ellos, los que comparten la dicha de forjar a los futuros hombres y mujeres del mañana. (Foto: Archivo)

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