Por Gladys D. Morera Cordero/ Radio Cadena Agramonte.
Comprender la dinámica de lo que en Cuba llamamos CDR es un tanto complejo para quien no haya vivido en esta isla, donde esa sigla representa el trabajo de masas organizado en función de la salvaguarda del país.
Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) surgieron el 28 de septiembre de 1960, por iniciativa del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, como respuesta popular al terrorismo desatado por Estados Unidos contra el naciente nuevo proceso social respaldado por el pueblo.
Un año había pasado desde que la Revolución triunfara sobre la dictadura de Fulgencio Batista. Poco tiempo después de la creación de los CDR, Camagüey se encontraba lista para formar parte de esta organización de masas que aglutinaba a todo el que voluntariamente quisiera integrarla.
Los hombres y mujeres de entonces serían los encargados del cumplimiento de diferentes misiones para hacer abortar planes contrarrevolucionarios, fraguados desde el Imperio con el respaldo de la contrarrevolución interna.
Se daban los primeros pasos para lo que posteriormente sería la principal tarea de los CDR: la vigilancia revolucionaria. La respuesta enérgica del pueblo cubano contra el terrorismo de Estado desatado por el Gobierno de los Estados Unidos, la CIA y el Pentágono contra Cuba no se hizo esperar.
Las primeras células de los Comités de Vigilancia en territorio camagüeyano se registran en los repartos más pobres, donde se encontraba el mayor número de revolucionarios, quienes fueron de vital importancia para impulsar el fortalecimiento del control, monitoreo y seguimiento detallado de los planes enemigos.
A esta etapa de creación inmediata le siguió un período necesario de fundación de las estructuras de base y de captación de personas comprometidas con el proceso revolucionario que, por supuesto, no estuvo exento de dificultades, las cuales contribuyeron a fortalecer más la organización.
Aunque con el paso de los años han cambiado las estructuras y se han sumado otras tareas, lo cierto es que el espíritu de aquellos primeros años aún sigue vivo entre los camagüeyanos.
Hoy, cuando se celebra el aniversario 57 de la organización de todo el pueblo, los CDR en esta provincia siguen siendo baluarte y bastión de la Revolución cubana. (Imagen: Archivo)
