Por Dannys Hernández de Luaces/ Radio Cadena Agramonte.
En el mundo de hoy, la Medicina mercantilista se ha convertido en despojo inhumano que lacera a millones de familias, debido a los altos precios que mantienen las redes hospitalarias, tanto para la atención como los tratamientos médicos.
Desmedidos honorarios, poca empatía, diagnósticos imprecisos, procedimientos poco eficientes y métodos que mantienen pero no curan, provocan el desembolso de cantidades considerables de dinero a familias que no siempre disponen de los recursos financieros necesarios.
A eso se suman los trámites burocráticos y el personal engreído, entre otros de los nefastos ingredientes que complementan un escenario que millones de pacientes alrededor del planeta han de sufrir.
La pasión y el compromiso que originalmente caracterizan a este venerable oficio cedieron la prioridad al estatus social y la acumulación de riqueza.
Realmente, parece que cada vez son más escasos los médicos que anteponen su compromiso con la salud del prójimo, por encima de la recompensa económica o social que su trabajo les puede representar.
Por eso Cuba es un ejemplo en este tema; sus habitantes se encuentran entre las personas más sanas y longevas de la Tierra, y sus avances médicos no tienen nada que envidiar a los del sistema capitalista, gracias a las múltiples inversiones del Estado cubano en la investigación científica y al enfoque preventivo que considera la sanidad como un derecho por nacimiento.
El sistema cubano de Salud Pública es mundialmente reconocido por su excelencia y su eficiencia.
A pesar de recursos sumamente limitados y del impacto dramático causado por las sanciones económicas que le impone Estados Unidos desde hace más de medio siglo, Cuba ha logrado universalizar el acceso a la salud para todas las categorías de la población y conseguir resultados similares a los de las naciones más desarrolladas.
Por eso el mundo debe seguir el ejemplo de la Isla en este campo y sustituir el modelo curativo, poco eficiente y costoso, por uno basado en la prevención; por eso se desea ardientemente que todos los habitantes del planeta puedan tener acceso a servicios médicos de calidad, como en Cuba. (Collage: Archivo/ Cubadebate)
