Por Manuel Cano Iglesias/ Colaborador de Radio Cadena Agramonte.
La Organización de Estados Americanos (OEA), bajo la conducción de su actual secretario general, Luis Almagro, ha dado una vez más muestras de su dependencia de Estados Unidos.
Como en tiempos anteriores, sigue siendo un Ministerio de Colonias y con su campaña de chantaje y presión contra Venezuela evidencia su incondicionalidad ante la acción de quienes quieren revertir el proceso democrático en ese país sudamericano.
Sin embargo, la OEA hace silencio cómplice ante las violaciones de los derechos humanos y la democracia que ocurren a menudo en la región.
En lugar de promover el desarrollo de los pueblos, de garantizar la paz en esta parte del planeta, avala acciones militares y acciones injerencistas en el Continente.
Sin embargo, pese a las fuerzas que se desplegaron, contrarias a la legalidad y a la integridad de los pueblos, en especial contra Venezuela, la paz se anotó una victoria al frenar las pretensiones de aplicar la Carta Democrática de la OEA contra la nación bolivariana.
En sintonía con las propuestas injerencistas del Almagro, algunos sectores de la derecha venezolana más reaccionaria siguen buscando apoyo en Washington para intentar derrocar al Gobierno de Nicolás Maduro, elegido democráticamente el 14 de abril del 2013.
Ante tales acciones, el pueblo no se deja engañar y sale a las calles a respaldar su sistema político y a defender la obra de su Revolución, el más importante legado del Comandante Hugo Chávez Frías. (Imagen: Internet)
