Del Camagüey, en blanco y negro

Cuando en 1861 el físico James Clerk Maxwell sorprendió al mundo con las primeras fotografías a color, muchos pensaron que sería ese el comienzo del gran final del blanco y negro. El interés que despierta siempre lo nuevo, unido a la posibilidad de captar imágenes tal cual las aprecia el ojo humano, suponía sin dudas un adiós al monocromatismo.

Sin embargo, todavía la fotografía en blanco y negro sigue dando de qué hablar. La prefieren no solo fotógrafos profesionales sino también aficionados, y hoy, es posible hacerlas lo mismo con una cámara de altos estándares que con un Smartphone. Se puede, incluso, mediante software, convertir una imagen captada a color, en blanco y negro.

Cualquier tema es un buen candidato a ser fotografiado con esta técnica: tanto la moda, como la naturaleza, los retratos y los paisajes urbanos, sirven de inspiración para retratar la realidad en blanco y negro. (Fotos: Rachel García Aguilera)

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