Ramón Emeterio Betances no sólo es el Padre de la Patria puertorriqueño, sino también el más constante y ardoroso propugnador de una «Confederación de las Antillas» porque él, al igual que nuestro Martí, supo ver el apetito expansionista del naciente imperialismo norteamericano y luchó para su detención. Desde 1868 estuvo constantemente ligado a Cuba y a su revolución. Sirvió como miembro de la Junta Central Republicana de Cuba y Puerto Rico, agente cubano en Haití y Santo Domingo. Exiliado en Francia no hay un solo periódico al que no haya dado algún artículo favorable a los cubanos. Protestó junto a la emigración contra el Pacto del Zanjón y en el 95, ya anciano, fue el representante de Cuba en todo el continente europeo. Gómez, Martí, Maceo y Betances concibieron la revolución de ambas islas como una sola revolución.
