Considerado el segundo descubridor de la Isla de Cuba por su aporte en el terreno de las ciencias naturales de nuestro archipiélago, Alejandro de Humboldt, geógrafo y naturalista alemán fue un viajero infatigable a todo lo largo y ancho del mundo, especialmente por América. Fruto de sus investigaciones legó a las generaciones que le han sucedido, libros de gran importancia testimonial y científica que aún constituyen cita obligada: «Vía a las regiones equinocciales del Nuevo Continente», «Cuadros de la naturaleza», «Viajes asiáticos» y «Cosmos o Descripción física del mundo».
