En esta fecha fue colocada la primera piedra de la represa -el canal de Vento, que tributó agua a La Habana y aún se mantiene funcionando- que constituiría parte de la gran obra del ingeniero insular Francisco de Albear y Fernández de Lara, el que realizó las soluciones principales y dirigió la construcción desde este día hasta su fallecimiento, en 1887. El acueducto de Albear es una obra maestra de la ingeniería mundial por sus detalles técnicos, estéticos y de saneamiento en el siglo XIX.
