Por Fidel A. Manzanares Fernández/ Radio Cadena Agramonte.
Conformar un hogar con cada uno de los miembros de la familia en armonía, figura entre los deseos básicos de cualquier persona cuando se le pregunta acerca de su proyecto de vida. Para ello se requiere más allá de las relaciones sociales en la búsqueda de la pareja, ser propietario de un espacio imprescindible: la casa.
Este 6 de octubre, como todos los primeros lunes del décimo mes del año, la humanidad celebra el Día Mundial del Hábitat que precisamente en el 2014 está dedicado a dar voz a los habitantes de los barrios marginales.
En virtud de la Resolución 40/202, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1985, la celebración de la importante fecha es una llamado a la reflexión para mejorar las condiciones de existencia humana, situación que requiere una atención inmediata a nivel global.
Precisamente Ban Ki-moon, actual Secretario General de la organización, señaló que “a menudo, las personas de los barrios marginales viven en un anonimato casi total, no tienen una dirección, no están censadas y no saben cuándo mejorarán sus condiciones de vida”
Sus palabras están respaldadas por cifras impresionantes. En la actualidad mil 600 millones de personas viven en condiciones inadecuadas de vivienda; más de 100 millones de personas no tienen hogar; una de cada cuatro personas viven en condiciones que perjudican su salud, educación, seguridad, prosperidad y oportunidades de desarrollo.
Entonces el reto para las principales organizaciones mundiales está planteado. Una vivienda adecuada se convierte en el requisito esencial para romper el ciclo de pobreza; y tiene a su vez correspondencia en la salud, la economía, la educación y el desarrollo social de cualquier nación.
Se estima que dentro de 15 años, tres mil millones de personas más necesitarán acceso a la vivienda, por la expansión de las zonas urbanas y la cantidad de habitantes que ocuparán las ciudades.
Y aunque programas de ayuda como Hábitat para la Humanidad procura solucionar los problemas habitacionales, con apoyo financiero accesible y asistencia técnica constructiva, el ritmo creciente de asentamientos no planificados, preocupa a los principales expertos y estudiosos.
Ojalá el futuro nos depare a los más de siete mil millones de homo sapiens que habitamos nuestra gran casa azul, cobijo suficiente para esperar cada primer lunes de octubre con la esperanza de conservar un hogar, un dulce hogar. (Foto: Archivo)
