Rancho San Vicente, excelencia en la cría de caballos árabes

Por Raysa Mestril Gutiérrez/ Radio Cadena Agramonte.

Desde que en el año 2000 el Rancho San Vicente, en Camagüey, pasó a ser atendido por la Empresa Nacional para la Conservación de la Flora y la Fauna, sus trabajadores se propusieron metas de renombre como la cría de caballos árabes, una raza de excelencia y reconocido porte y prestigio.

Su complexión física, inteligencia y resistencia convierten a esta especie en una de las más reconocidas en todo el mundo.

Maharajá es el equino más emblemático que posee San Vicente; hijo de Rohara Renuir, el más renombrado en Cuba, este joven ejemplar ya supera a su padre, con estándares superiores de la raza que lo valoran en más de un millón de dólares. 

Al  caballo árabe también se le clasifica como una raza de "sangre caliente", categoría que poseen otras especies refinadas y de carácter fuerte que se cruzan para obtener velocidad, como el Purasangre y el Bereber.

Tal procedimiento lo ponen en práctica los criadores del Rancho San Vicente para lograr nuevos ejemplares pura sangre. Ya son más de 20 los descendientes de Maharajá, quien tiene a su disposición 30 yeguas élites para mejorar la raza.

En el éxito de la entidad ha sido decisivo el aporte de Arsenio Cuesta Téllez, miembro de la Asociación Internacional de Criadores de Caballos de la raza Árabe, quien siente una tremenda predilección por los caballos, especialmente los de esta especie, por su virtuosismo y armonía.

El Rancho San Vicente junto al  Domingo García en La Habana y La Loma, en Jiguaní, Granma,  son los tres del país que se dedican a la atención, reproducción y cría de  caballos árabes. Pero el de Camagüey, destinado a Rancho Escuela, es reconocido como el mejor de Cuba y Centro de Excelencia en el quehacer de la Empresa de Flora y Fauna.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *