Por Mariela Peña Seguí/ Radio Cadena Agramonte.
EL VIII Congreso Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba está en pleno apogeo. Desde ayer, más de 300 delegados de todo el país debaten importantes aspectos relacionados con la cultura, y convencidos de la necesidad de fortalecer el patrimonio espiritual del país.
Los debates del cónclave, que tiene como máxima “la cultura es lo primero que hay que salvar”, estuvieron precedidos por otros similares realizados en los distintos niveles con que cuenta la organización a lo largo y ancho de todo el país.
En la magna cita, participan 13 camagüeyanos, entre los que destacan por su impronta los doctores Luis Álvarez Álvarez y Olga García Yero, y el escritor Sergio Morales Vera, presidente de la UNEAC en la tierra de los tinajones.
El proceso previo a la magna cita demostró la unidad de criterios y el empeño de los artistas e intelectuales agramontinos, en aras de elevar a niveles cualitativamente superiores la obra cultural de la Revolución.
La discusión en las filiales trajeron planteamientos referidos a las diferencias de actualización entre niveles de la enseñanza artística, a la disponibilidad y empleo de las nuevas tecnologías y la base material de estudio, a la situación inmobiliaria y a la formación posgraduada de los egresados.
Otros de los temas que la representación camagüeyana propone debatir en el Congreso están relacionados con la atención a la familia, la necesidad de una política científica que respalde más los estudios sobre cultura, la defensa de una correcta representación de la mujer y el hombre desde el punto de vista cultural, aun en los mensajes publicitarios, y el mayor respaldo a las víctimas de violencia de género.
La importancia de fomentar debates sobre las nuevas tecnologías, defender el reflejo de la correcta imagen de Cuba en los medios y fortalecer el fomento y estímulo de manifestaciones culturales desde las comunidades, también figuran en la agenda de los delegados camagüeyanos.
Completan la lista los problemas de comercialización del producto artístico y protección de los autores, la defensa patrimonial y regulaciones urbanísticas.
El VIII Congreso de la UNEAC es una cita esperada, desde donde nacerán nuevas ideas que fortalecerán y harán crecer la Cultura cubana. (Imagen: Archivo)
