Por Dayana Cardona González/Radio Cadena Agramonte.
Desde este viernes es una realidad la sesión final del IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización de masas destinada a lograr el pleno ejercicio de la igualdad y emancipación de las féminas de esta isla rebelde, en todos los ámbitos y niveles de la sociedad.
Desde su fundación, el 23 de agosto de 1960, su estructura se ha formado sobre una base territorial, desde el nivel municipal, provincial hasta el nacional; lo cual posibilita que el trabajo se extienda y llegue a la inmensa mayoría de las comunidades, de forma voluntaria.
Dar mayor atención a la incorporación de las jóvenes y concederles roles protagónicos como garantía para la renovación y continuidad de la organización es uno de los principales retos de la FMC, que actualmente encabeza Teresa Amarelle Boué, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), quien con toda razón ha afirmado: “Defender y pelear por la Revolución es una necesidad de la mujer cubana, protagonista y beneficiaria de la obra edificada”.
No pueden desconocerse las principales funciones de esta organización; entre ellas estimular la capacitación de cuadros y federadas, reconocer la igualdad de los derechos de la mujer al igual que las oportunidades, garantizar la unidad, el diálogo con la familia educando a los hijos y enfrentando las indisciplinas sociales.
Gracias a la voluntad política del Estado cubano, labor de la FMC ha posibilitado la promoción de acciones para potenciar el trabajo comunitario y los derechos de las féminas, guiada por el pensamiento profundo y humanista de Fidel Castro y la labor paradigmática de Vilma Espín, presidenta fundadora de la organización.
Para todas las cubanas que integramos la FMC, hoy más que nunca existen grandes desafíos. Todavía falta mucho por hacer en materia de equidad, pues seguimos llevando la mayor carga en los quehaceres del hogar y la familia. Además, debemos eliminar vicios del pasado y dejar de ser un objeto en algunos temas musicales y materiales audiovisuales que devienen ofensa.
La atención social es otra de las misiones fundamentales de la Federación de Mujeres Cubanas. Corresponde a la organización atender a la mujer marginada o maltratada, a los niños o adolescentes con desajustes de conducta y las familias disfuncionales.
También le concierne a la FMC la labor de las trabajadoras sociales voluntarias, las brigadistas sanitarias que apoyan en los barrios las campañas masivas de vacunación y la prevención de enfermedades infecto-contagiosas.
La integración es el camino a seguir, y esa certeza ha sido enfatizada por la Secretaria General de la FMC, Teresa Amarelle Boué, cuando expresó: "Así debemos trabajar, y todos lo sabemos, pero muchas veces no llevamos esa fortaleza a la práctica y perdemos espacios tan decisivos en nuestro trabajo como el hogar, las reuniones familiares y el intercambio en el colectivo laboral".
Por todo lo expuesto, la cita de las federadas cubanas, que concluye este sábado 8 de marzo, ha atendido prioridades para defender la figura y la presencia de la mujer en la obra de la Revolución y su continuidad.
Es el momento de reiterar las misiones, objetivos y contenidos del trabajo de la FMC, fortaleciendo la lucha por la igualdad de género y ratificando cada día lo expresado por el líder histórico de la Revolución que triunfó en 1959: “La mujer cubana es una Revolución dentro de la Revolución”.
