Memorias de un delegado camagüeyano al Festival juvenil de Quito
Por Jorge Enrique Jerez Belisario/Estudiante de Periodismo
Luego de una semana de preparación en La Habana, al fin llegaba el ansiado día 6 de diciembre, fecha en que los 306 delegados cubanos volaríamos por 3 horas y 15 minutos hasta aterrizar en el Ecuador de Sucre y Alfaro para cumplir una misión: participar en el XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (FMJE).
Casi sin descansar, el día 7, temprano en la mañana, fuimos a rendirle tributo al más universal de los cubanos. Nuestro José Martí está presente en Quito en una de sus inmensas rotondas, donde se yergue un monumento de 10 metros.
Ya Martí tenía su merecido homenaje, pero faltaba su eterno amigo, Eloy Alfaro.
Atravesamos una ciudad que combina armónicamente pasado y modernidad, culturas ancestrales y tribus urbanas que dejan su estampa en cada esquina. El parque “Eloy Alfaro” se tiñó del rojo de nuestra bandera y se contagió con la alegría joven que caracterizó al Festival.
Como si fueran pocas emociones, ese día también visitamos La Capilla del Hombre, lugar que guarda la impronta del pintor ecuatoriano y amigo de Cuba, Osvaldo Guayasamín.
Se acercaban las 4:00 de la tarde, todos miraban sus relojes, era la de partir hacia el Parque Bicentenario, sede permanente del XVIII FMJE. Desde la llegada de los ómnibus Cuba se hizo presente, literal y simbólicamente a la vez, estábamos en el centro del mundo.
Luego de tres kilómetros de marcha, llegamos al lugar donde otra sorpresa nos aguardaba: la presencia de Rafael Correa se corrió a gritos entre los cerca de ocho mil delegados presentes en la magna cita de las juventudes progresistas del mundo.
La naturaleza aportó lo suyo también, en lo que algunos llamaron “bienvenida pasada por agua.”
En estos días no faltaron las provocaciones contra Cuba, las manipulaciones mediáticas, pero asumimos el legado de nuestra Isla y en cada taller de ese Festival los cubanos aportaron lo suyo. Hasta con la música, Laritza Bacallao, Baby Lores, Tony Ávila y Adrián Berazaín, entre otros, desafiaron las bajas temperaturas y movieron a medio mundo.
Sin dudas, sentimos el respaldo universal a las causas que defendemos, la juventud mundial condenó con fuerza el bloqueo contra Cuba, la injusta prisión de los Cinco y los intentos de EE.UU. por subvertir el orden en Cuba.
Nuestra patria no estuvo representada solo por 306 jóvenes, sino por todos aquellos que creen en el Socialismo y ven en Cuba una guía hacia ese mundo mejor posible y que todos ansiamos. (Foto: Cortesía del autor.)
