Por Fidel Alejandro Manzanares/Radio Cadena Agramonte.
Las historias de Jack Sparrow en sus aventuras de pirata quedarán minimizadas antes las peripecias que afrontará Cuba para incluirse en la próxima versión de la Serie del Caribe de Béisbol, pues a los “dueños del mundo” les dio por adicionarle una pequeña dosis de ingrediente político al asunto.
Resulta que tras la sabia decisión de nuestro país de participar en el importante evento beisbolero en la venezolana isla Margarita en 2014, los atravesados-traviesos del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América, decidieron dejarle una notilla a los de la MLB (Major League Baseball, por sus siglas en inglés) para que declinaran de la “espantosa” idea de permitir que un equipo de este archipiélago volviera a tomar protagonismo en la venidera competición.
Y como con las decisiones de los muchachos de la bandera de las barras y las estrellas no se juega, a Juan Francisco Cuello, presidente de la Federación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), no le quedó otro remedio que vetar la decisión de invitar a Villa Clara -nuestro equipo representante-, pues de lo contrario los jugadores de la Gran Carpa que actúan en las ligas invernales del área no podrían acudir a la justa.
Empañar el prestigio de las instituciones deportivas cubanas siempre ha sido premisa de los entes gubernamentales yanquis. Casos como este deberían ser analizados por una futura organización que supere la capacidad legislativa de la ONU, pues ya sabemos que sus resoluciones carecen de poder si de bloqueo a Cuba se trata.
Recientemente los jugadores universitarios norteños tuvieron el placer de zarandear a la selección nacional cubana, en un tope amistoso celebrado en suelo norteño. No hubo problema alguno con la aprobación de las visas. Sin embargo, al parecer, ahora Cuba viajará a las tierras venezolanas con unos jugadores dopados o con súper hombres.
Es una película muy parecida a la de la situación con la OEA (Organización de Estados Americanos), cuando Cuba fue apartada en la década del 60 del siglo pasado por las presiones estadounidenses.
Espero que nuevos políticos de la actividad atlética reubiquen a Cuba en la geografía caribeña. Si la determinación resulta definitoria, se sumaría a otras de las tantas agresiones contra nuestro país.
