Por Arailaisy Rosabal García/ Colaboradora de Radio Cadena Agramonte
Los cubanos vivimos este fin de semana días agitados; y es que el Ejercicio Meteoro 2013 no dejó espacio para el descanso. Así acostumbra a acontecer en un país que prioriza la protección de sus ciudadanos.
Cuba es reconocida internacionalmente por la eficacia de su sistema de defensa y enfrentamiento a desastres naturales, superior al de muchos países desarrollados o con un presupuesto económico mayor.
Pero claro, no siempre fue así. Antes del triunfo revolucionario los embates de los huracanes, además de las inevitables pérdidas de recursos económicos y los daños al precario fondo habitacional, dejaban una estela de víctimas mortales. La inexistencia de un sistema de prevención y alerta temprana ante catástrofes naturales, colmó la lista de críticas a los gobiernos de turno de la Neocolonia.
Apenas habían transcurrido unos cuatro años del triunfo del 1ro. de enero de 1959 y ya la naturaleza ponía una prueba de fuego a la naciente Revolución. Los vientos intensos y la pertinaz lluvia del tristemente famoso ciclón Flora arrasaron con los recursos del país; pero se preservó lo más importante: la vida de los ciudadanos.
Así fue de ahí en lo adelante; de hecho, las pérdidas humanas asociadas a eventos meteorológicos de similar magnitud han sido mínimas, y casi todas, por indisciplinas de la población.
Todavía los cubanos recordamos con pesar la muerte de 11 personas durante la más reciente embestida ciclónica. Sandy superó las expectativas de su pronóstico, para pasar a la historia como el primer huracán en atravesar las imponentes montañas de la Sierra Maestra, sin perder fuerza y recorrer la zona oriental de un extremo a otro con categoría dos.
Las consecuencias fueron nefastas; muchos volvieron a vivir el panorama desolador del Flora, y hasta hablaron de un Sandy peor. Y aunque debimos lamentar pérdidas humanas, se salvaron otras muchas vidas, gracias al eficiente sistema de evacuación y salvamento de personas en situación de riesgo.
Lo cierto es que la población cubana está preparada para hacer frente a fenómenos naturales de tal envergadura. Por años, el gobierno ha procurado educar a sus ciudadanos en ese sentido. Los ejercicios Meteoros son el espacio para ello.
El de este año, que como ya se dijo tuvo el triste precedente de Sandy, además de las actividades de preparación y evaluación de las medidas de alerta temprana y de recuperación; estuvo signado por el desarrollo de acciones de higienización, lucha antivectorial, y eliminación de brechas sanitarias, ante la complicación de la situación epidemiológica del país en los últimos tiempos.
El Meteoro 2013 se realiza justo en la antesala de la temporada ciclónica –del 1ro. de junio al 30 de noviembre-, y constituye un importante ejercicio de educación ciudadana, en un país en el que todo el mundo cuenta.
