Las esponjas, perpetuo enigma del mar

Las esponjas de mar o poríferos clasifican entre los animales más extraños del mundo, a tal punto que primeramente por su aspecto e inmovilidad se creía eran plantas acuáticas con características muy especiales.

Sin embargo, desde la antigüedad ya los griegos las recolectaban y usaban en su aseo personal y para acolchonar cascos de bronce y armaduras de guerra, mientras hace siglos se crean flotas para su captura, aseguran páginas digitales.

Se estiman en alrededor de 600 las especies vistas en el Gran Caribe, y en Cuba se habla de la existencia de unas 250, varias de ellas comerciales presentes en áreas correspondientes a las plataformas sur-occidental  (Golfo de Batabanó) y nor-central  (Archipiélago  Sabana  – Camagüey) , según investigaciones.

Refugio y alimento de variedad de animales, resulta curioso que sólo unos pocos peces y tortugas consumen esas criaturas, las más primitivas entre los organismos pluricelulares, aunque quizás ello se derive de su elevada toxicidad.

Al menos 12 especies de ellas poseen propiedades analgésicas, antinflamatorias o de acción sobre el sistema nervioso y media docena de las registradas en el Atlántico Occidental Tropical son comerciales , aseguran páginas especializadas, las cuales añaden que contribuyen a la formación de  sedimentos e indican el grado de estabilidad ambiental.

Como dato llamativo, las esponjas son las únicas representantes del phylum Porifera y se cree ya habitaban este planeta hace unos 600 millones de años atrás, mucho antes que otros grupos animales como por ejemplo, los mamíferos.

Habitan en todos los mares del mundo y las miles de especies identificadas son exclusivamente acuáticas y aunque existen algunas dulceacuícolas, la mayoría son marinas y se pueden encontrar a cualquier profundidad o temperatura.

Su cuerpo está formado por una serie de poros y canales por los cuales pasa el agua y gracias a los cuales pueden conseguir alimento y oxígeno, en tanto al carecer de tejidos especializados, presenta un gran número de células totipotentes, es decir, que pueden convertirse en cualquier tipo celular precisado por esos individuos.

Animal de marcada longevidad, pueden vivir miles de años y fue hallado un esqueleto de un ejemplar de la esponja Monorhaphis chuni en 1986 a unos mil 100 metros de profundidad en el mar de China oriental, cuyos análisis revelaron que el ejemplar vivió aproximadamente 11 mil años, de acuerdo con artículos digitales.

Científicos alemanes lograron obtener gracias a este esqueleto  un valioso registro climático del mar durante esos miles de años de la existencia de la esponja, ya que las características de su armazón y su patrón de crecimiento puede emplearse como los anillos de los árboles para identificar cambios climáticos.

De esta manera, los investigadores comprobaron que la temperatura del océano profundo cambió muchísimas veces durante los últimos milenios, entre otros resultados asombrosos.

Estos invertebrados sintetizan diversas sustancias tóxicas o antibióticas para mantener alejados a sus depredadores y muchos de esos extractos son aprovechados por la industria farmacológica gracias a la diversidad de propiedades reportadas contra algunas de las enfermedades más habituales en la sociedad.

Por ello y otros enigmas, con su infinidad de formas de proverbial belleza, a pesar de su antigüedad, estos apacibles e inmóviles seres continúan atrapando el interés de la comunidad científica en el mundo. (ACN) (Foto: Internet)

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