Una bacteria alquimista logra convertir botellas de plástico en medicamentos para el párkinson

Madrid, 24 mar.- Qué hacer con las botellas de plástico de un solo uso es una cuestión que preocupa a las autoridades, a los usuarios y a la ciencia. Entre ellos, a un equipo de investigadores de la Universidad de Hamburgo, que ha descubierto que es posible utilizar bacterias Escherichia coli para transformar el plástico PET de estos elementos en un fármaco que necesitan miles de personas en todo el mundo. La molécula en la que se fundamenta se llama levodopa y se utiliza para tratar la enfermedad de Parkinson.

La investigación ha sido publicada en la revista Nature Sustainability y muestra una metodología pionera que permite que las botellas desechables, que suponen un grave problema ecológico con una producción anual de 50 millones de toneladas, dejen de ser un desperdicio para convertirse en un recurso medicinal de alto valor. La clave está en una variante modificada genéticamente de la bacteria E. coli, la cual es capaz de llevar a cabo las reacciones biológicas complejas necesarias.

La técnica consiste en descomponer inicialmente el plástico PET en ácido tereftálico, que es su componente químico fundamental. Una vez obtenidas estas moléculas, las bacterias Escherichia coli intervienen para metabolizarlas y producir el medicamento. Este enfoque supone un cambio de paradigma en la biomanufactura, ya que tradicionalmente la obtención de este fármaco dependía de combustibles fósiles y procesos químicos agresivos con el medio ambiente.

“Los residuos plásticos suelen considerarse un problema ambiental, pero también representan una enorme fuente de carbono sin explotar. Mediante la ingeniería biológica para transformar el plástico en un medicamento esencial, demostramos cómo los materiales de desecho pueden reinventarse como recursos valiosos que apoyan la salud humana”, explicó Stephen Wallace, autor principal de la investigación.

La levodopa constituye el tratamiento de primera línea para combatir los síntomas de la enfermedad de Parkinson, una enfermedad del sistema nervioso que afecta a la movilidad. La capacidad de fabricar esta sustancia mediante biología sintética a partir de envases de plástico de un solo uso abre la puerta a una industria farmacéutica más sostenible.

Por su parte, la doctora Liz Fletcher, directora del Industrial Biotechnology Innovation Centre, ha valorado positivamente el potencial de este descubrimiento científico. En palabras de la investigadora: «Convertir botellas de plástico en un medicamento para la enfermedad de Parkinson no es solo una idea creativa de reciclaje, sino una forma de rediseñar procesos que trabajen con la naturaleza para brindar beneficios reales». El desafío está ahora en acelerar la producción hasta llegar a un nivel industrial competitivo.

El éxito de esta investigación demuestra que es posible otorgar una utilidad terapéutica a materiales que habitualmente terminan en vertederos o incineradoras. Además de fármacos, los científicos prevén que se podrán obtener fragancias, cosméticos y otros compuestos químicos industriales mediante procesos biológicos similares en el futuro próximo. (Texto y foto: National Geographic)

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