Washington, 16 abr.- Investigadores españoles desaconsejan exponer a recién nacidos al sol detrás de las ventanas para prevenir la ictericia, una práctica habitual en el mundo, según un estudio publicado en la revista EurekAlert.
En su pesquisa los científicos comprobaron que la luz solar que atraviesa las ventanas de los hogares no es una alternativa segura ni recomendable para prevenir o tratar la ictericia neonatal, una afección que afecta a más de la mitad de los bebés.
El equipo de investigación analizó cómo se comporta la luz solar al atravesar distintos tipos de vidrio habituales en viviendas y concluyeron que, aunque la luz que entra por las ventanas mantiene una intensidad elevada en la banda azul (la que se utiliza en los tratamientos médicos), lo hace sin control y acompañada de radiaciones potencialmente perjudiciales.
Además, midieron la irradiancia solar en diferentes condiciones y comprobaron que, en exteriores, la luz azul puede alcanzar valores hasta ocho veces superiores a los utilizados en fototerapia intensiva.
“Al atravesar el vidrio, entre un 70 y un 90 por ciento de esa luz sigue llegando al interior, lo que implica que un recién nacido expuesto junto a una ventana puede recibir niveles de radiación muy elevados y difíciles de controlar”, apuntó Jesús Alba, investigador del campus de Gandia de la Universitad Politécnica de Valencia y autor del estudio.
El trabajo reveló también que los vidrios habituales no filtran de forma eficaz otras radiaciones como la ultravioleta o la infrarroja, lo que supone un riesgo añadido, ya que estas radiaciones no aportan beneficios terapéuticos y pueden provocar sobrecalentamiento, deshidratación o daños en la piel y los ojos.
Por ello, la exposición al sol a través de una ventana no es recomendable como método preventivo ni terapéutico frente a la ictericia neonatal, señaló José Miguel Sequí, pediatra del Hospital Universitario Francesc de Borja de Gandia. (Fuente: Prensa Latina)
