La Habana, 12 may.- Con apoyo del gobierno de Japón, hospitales de varias provincias de Cuba contarán con soluciones de energía renovables para contribuir a la continuidad de los servicios médicos durante cortes eléctricos.
Las acciones serán implementadas con el liderazgo del Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) en trabajo conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y con la participación del Ministerio de Energía y Minas, la Unión Eléctrica y autoridades locales.
El proyecto basará las soluciones en equipamientos fotovoltaicos adaptándolas a cada hospital según su demanda critica energética, peculiaridades del inmueble y de su ubicación urbana.
Las acciones incluyen la instalación de equipos de generación solar como paneles, acondicionadores de potencia, baterías de almacenamiento y otros.
Además, propone fortalecer las capacidades técnicas e institucionales del personal hospitalario y de otros actores nacionales encargados de la operación, el mantenimiento y la gestión de dicha tecnología.
También se aspira a promover modelos escalables y replicables de energías renovables en la infraestructura social, alineados con prioridades y normativas nacionales.
Con un presupuesto equivalente a 6,5 millones de dólares, el proyecto se prevé implementar en un período de dos años, con el fin de completar de modo efectivo las evaluaciones técnicas y el diseño de los sistemas, adquirir e instalar los equipos, desarrollar capacidades, realizar la puesta en marcha, y asegurar el monitoreo de la efectividad de los sistemas instalados.
Cuba enfrenta actualmente una aguda crisis energética, agravada por severas restricciones externas y la política de sanciones declarada por la administración Trump.
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) cubano experimenta frecuentes apagones a gran escala, incluidos varios colapsos totales, lo que afecta gravemente las actividades productivas y la infraestructura social.
Los hospitales se encuentran entre las instalaciones más impactadas, con interrupciones que amenazan la continuidad de los servicios médicos críticos, el funcionamiento de equipos que salvan vidas y la conservación de medicamentos y vacunas.
Las autoridades cubanas han acelerado la implementación de una Estrategia para la Transición Energética hacia Fuentes Renovables, y priorizan la instalación de tecnologías para servicios sociales críticos en los sectores de salud, educación y banca.
El gobierno de Japón y la Agencia de Cooperación Internacional de ese país, JICA por sus siglas en inglés, trabajan junto a Cuba en los ámbitos de la salud y la energía en acciones como el Proyecto de Digitalización Hospitalaria en Imágenes Diagnósticas; así como a favor de la estabilización del sistema eléctrico y la integración de energías renovables en el municipio especial Isla de la Juventud.
El PNUD cuenta con un amplio portafolio de más de 40 proyectos de cooperación en Cuba donde tienen un rol relevante temas como la transición energética, la mitigación del cambio climático y la protección de servicios sociales esenciales, incluida la salud.
Se espera que, con la instalación de las soluciones de energía renovables en hospitales cubanos, 2,6 millones de pacientes y 27 500 personas trabajadoras del sector de la salud sean beneficiadas. (Texto y Foto: Cubadebate)
