EE.UU, 7 jul.- El primero en denunciar la imagen deslucida que proyectó la senadora de su país y de los espectadores paraguayos que asisten a la Copa del Mundo fue el propio ídolo del fútbol francés en un fuerte mensaje en su cuenta de red X.
Tras perder Paraguay 0-1 ante Francia, la senadora profirió varios insultos racistas casi irrepetibles, a lo cual Mbappé afirmó: “Señora Celeste Amarilla, usted es una mujer despreciable e indigna de la función que ocupa”.
«Usted no representa a Paraguay, un país que ha demostrado pasión y honor durante toda la competición”, consideró el autor del gol por penalti que dio la victoria a la escuadra azul, citado por France 24.
Con su inconsciencia y su racismo sin complejos, el mundo entero ya olvidó el recorrido y el esfuerzo histórico de sus jugadores en esta Copa del Mundo para quedarse únicamente con la imagen de una dirigente incompetente que ofrece la peor imagen posible de su país», espetó.
La Federación Francesa de Fútbol (FFF) denunció las palabras «abyectas e inaceptables» de la senadora y anunció que presentará una denuncia ante la fiscalía con vistas a iniciar acciones judiciales.
“Quiero expresar todo mi apoyo a nuestro capitán, a los jugadores y, en general, a todas las víctimas de estas declaraciones odiosas”, indicó el presidente de la FFF, Philippe Diallo.
Los jugadores de la selección gala representan a Francia; es nuestro país el que fue insultado, subrayó.
A ello se sumó la ministra de Deportes Marina Ferrari, quien afirmó que «Francia condena con la mayor firmeza los ataques racistas de los que ha sido víctima Mbappé.
Tales declaraciones son abyectas, indignas y aún más inaceptables por proceder de una responsable política, denunció.
Frente al racismo, no permaneceremos en silencio. Al atacar a Kylian Mbappé, la senadora ataca todo lo que representa nuestro capitán y todo lo que defiende nuestro país: la libertad, la igualdad y la fraternidad, manifestó.
La senadora describió a Mbappé como un chimpancé, que no sabe escribir y como como «un camerunés fruto de la colonización que intenta desesperadamente hacerse pasar por francés». (Texto y Foto: Cubasí)
