Camagüey, 25 jul.- Para el máster en ciencias Roberto Basulto Baker el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Camagüey es esa gran familia a la que pertenece hace 35 años, exactamente desde los cimientos de una idea del Comandante en Jefe.
Por eso se le ve orgulloso por estos días, un conocedor de esa historia que atesora el segundo centro de su tipo fuera de la capital cubana y que tiene como producto líder el inmunógeno GAVAC contra la garrapata del ganado vacuno, del cual se han exportado más de 35 millones de dosis a una decena de países.
El bionematicida Hebernem, para controlar los nematodos en las casas de cultivo agrícola y el inyectable Porvac contra el cólera porcino, también contemplan la cartera comercial de esta empresa de alta tecnología.
Bien sabe Basulto Baker de cada uno de ellos, pues muchas veces como especialista del área, es quien comparte en eventos y talleres los usos y aplicaciones con probada eficiencia en el sector de la agricultura.
La doctora en ciencias Ana Campal Espinosa jefa del proyecto de vacuna contra el cáncer de próstata y el máster en ciencias Eddy Bover Fuentes, especialista del área de desarrollo tecnológico, igualmente, comparten el orgullo de celebrar tres décadas y media de trabajo ininterrumpidamente y aseguran mantenerse aportando al desarrollo y a la formación de futuros hombres de ciencia.
También se les escucha hablar del compromiso que se respira entre los más de ciento veinte trabajadores como suerte de un vínculo perfecto que labora, en tiempos complejos, por la innovación, un sentimiento que llega a cada una de las instituciones científicas del CIGB en el país.
Mencionan, por ejemplo, los 30 proyectos de investigación que en diferentes etapas se desarrollan en La Habana, entre ellos, la vacuna contra el dengue, resultados que avalan las esencias que defiende la miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y directora general del centro Martha Ayala Ávila, la integración entre todas las instituciones y las huellas de Fidel.
El quehacer científico, los proyectos, y las aspiraciones futuras, unido a la satisfacción que sienten sus trabajadores de pertenecer a una institución que contribuye al desarrollo económico y social de la nación, distinguen al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Camagüey a sus 35 años de fundado. (Texto y foto: Gladys Dailyn Morera Cordero/RCA)
