Camagüey, 7 jul.- Muchas personas creen poco probable que en Camagüey ocurran movimientos telúricos, como si fuera patrimonio solo de Santiago de Cuba, Guantánamo y otros puntos de la región oriental del país.
Esa percepción es totalmente errática, de acuerdo con razonamientos ofrecidos por el Doctor en Ciencias de la tierra e ingeniero geólogo Enrique Diego Arango Arias, jefe del servicio sismológico nacional y vicedirector del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas, con sede en Santiago de Cuba.
“Aunque el territorio de la provincia de Camagüey no presenta un nivel alto de sismicidad, si es necesario cumplir con lo establecido en la norma de construcciones (NC:46/217) con el objetivo de no incrementar la vulnerabilidad”, dijo el experto, nativo de Manzanillo.
Con amplio dominio de las estadísticas de lo ocurrido en estas extensas llanuras, unió a lo anterior esta idea: “Con un sismo de baja energía puede producirse daños en las construcciones, principalmente en viviendas, como ocurrió con los sismos de Sibanicu-Guaimaro en el 2015, donde sufrieron afectaciones inmuebles con uno de 3,9 de magnitud”.
Para mantener un efectivo monitoreo sobre este fenómeno natural, el país dispone de 24 estaciones de banda ancha, que funcionan de manera automática, una de ellas en Cascorro desde 1974, sostuvo Arango Arias.
Añadió que quedan para completar el territorio nacional una en Pinar del Rio y la otra en Esmeralda, al norte de Camagüey, tecnologías capaces de registrar terremotos en cualquier parte del mundo.
Esmeralda registró en los años 1972, 1974 y 1977 terremotos con intensidad de IV a VI en la escala MSK, mientras Nuevitas fue afectada en 1951, 1960 y 1977 en el rango de III a IV.
Los sismos que suceden en otras regiones, cercanas a Camagüey, pueden generar terremotos que sean sentidos, con fuerza como los epicentros de la zona oriental, ocurridos al sur de Santiago de Cuba el 12 de junio de 1766, el 20 de agosto de 1852 y el 3 de febrero de 1932.
La propia fuente explicó que el 25 de mayo de 1992 hubo un reporte de un sismo de 7,0 de magnitud, cerca de Cabo Cruz, sentido con intensidad de IV a V en el territorio camagüeyano.
La elocuencia de los registros no dan lugar a dudas, de que Camagüey no escapa de ser una zona moderada de estos fenómenos que ocurren súbitamente, sin aviso, a causa de un movimiento violento del terreno, ocasionado por la liberación de energía que surge del interior de la tierra por rompimiento de la corteza terrestre, por una erupción volcánica o por fuentes no naturales como explosiones.
El primero y el 17 de marzo de 2015 dos pequeños fueron detectados en el noroeste de Sibanicu-Cascorro, el primero con 240 movimientos en solo ocho horas y media, y el segundo con 212.
El más próximo en localidades de Sibanicu transcurrió el 24 de abril pasado, mientras al norte de la provincia camagüeyana, desde el 8 de noviembre de 2022 se registró una actividad anómalaFigura , de 5,0 de magnitud, sentido en varias localidades de aquí, Las Tunas y Holguín.
Finalmente en el periodo 2000-2024 el terremoto más fuerte se registró el 28 de enero de 2020 cerca de Islas Caimán, percibido en todo el territorio nacional, con diferentes intensidades y específicamente en Camagüey en la escala de IV y V EMS-98, sobre todo en la parte sur. (Enrique Atiénzar Rivero/Colaborador Radio Cadena Agramonte) (Fotos: Cortesía del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas)
