Camagüey, 23 sep.- Con la intención de promover un envejecimiento activo y saludable mediante el uso práctico de tecnologías digitales, se publicó recientemente el libro Inteligencia Artificial (IA) para la sabiduría de la vida. Preguntas y respuestas para adultos mayores.
Perteneciente a la Colección Inteligencias Conectadas, el título acerca a las personas de la tercera edad al conocimiento de la IA de forma clara y accesible, afirmó Yailé Caballero Mota, directora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Camagüey (UC) Ignacio Agramonte Loynaz, quien además, comparte autoría con Yanela Rodríguez Álvarez, de la UC, y Miriela Milagros Escobedo Nicot, de la Universidad de Oriente.
Precisó Caballero Mota que el propósito es fomentar espacios de interacción intergeneracional, además de fortalecer la autoestima y la calidad de vida de ese grupo etario.
Asimismo, consideró que el libro busca reducir riesgos de exclusión, aislamiento y soledad.
El objetivo es que, al concluir la lectura, las personas mayores puedan dialogar con seguridad sobre la IA, comprender sus nociones básicas y emplearla como una herramienta de apoyo para lograr una vida más sencilla, participativa y conectada, comentó.
Significó que el material no solo explica la IA, sino que también ejemplifica un uso responsable, ético y creativo de estas tecnologías.
La importancia de los tres libros incluidos en la colección radica en que abordan una necesidad educativa y social urgente: la alfabetización en inteligencia artificial, señaló.
El primero de ellos, ¡Descubriendo la Inteligencia Artificial! Preguntas y respuestas para niños curiosos, sienta las bases, pues utiliza preguntas cotidianas y ejemplos cercanos a la experiencia de un niño para explicar conceptos fundamentales.
Constituye, añadió, una herramienta de utilidad para el trabajo conjunto entre la familia, la escuela y la comunidad porque invita al diálogo y a la reflexión conjunta.
El segundo, Jugando con Lili, la robot curiosa, da un paso más allá, dijo, pues toma conceptos que podrían parecer complejos como el aprendizaje supervisado, los patrones o la privacidad digital y los convierte en actividades lúdicas, coloridas y accesibles.
En esta oportunidad, subrayó, los niños se transforman en protagonistas al asumir roles de detectives de patrones, entrenadores de algoritmos o guardianes de su información. (Fuente: ACN)
