Cada 20 de octubre se celebra el Día de la Cultura Cubana, fecha que recuerda la primera interpretación pública de “La Bayamesa” en 1868, considerada el Himno Nacional. Más que una conmemoración histórica, esta jornada representa una oportunidad para reconocer las raíces, la creatividad y la diversidad de las expresiones artísticas que forman parte de la identidad nacional.
En Camagüey, celebrar este día adquiere un significado especial. La provincia posee una profunda tradición intelectual y artística, vinculada a su historia, arquitectura, a sus leyendas y a la obra de numerosas generaciones de creadores. Sus plazas, iglesias, teatros, museos, galerías, bibliotecas y comunidades se convierten en espacios de encuentro entre el público y el arte.

La capital agramontina es una de las ciudades más antiguas de Cuba y cuenta con un patrimonio cultural de enorme valor. Su centro histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, constituye uno de los principales escenarios para las celebraciones. Sus distintos enclaves sirven como marco para conciertos, exposiciones, lecturas, ferias de artesanía y acciones comunitarias.

En el entorno de las artes visuales, la Galería República 289, del Consejo Provincial de las Artes Plásticas, acogió la muestra colectiva Contraste, formada por piezas de artistas de la plástica local, una oportunidad para disfrutar de la diversidad de códigos y perspectivas que distinguen la creación artística lugareña.
La música ocupó un lugar fundamental en las celebraciones. Durante estas jornadas se desarrollaron conciertos, presentaciones de solistas, recitales de trova en la Asociación Hermanos Saíz, y encuentros de música popular y tradicional, auspiciados por el Centro Provincial de Casas de Cultura.

Vale destacar la esperada reapertura del centro cultural La Trova, que devolvió al público este espacio para el disfrute de la música en vivo, con la presencia de artistas del Centro Provincial de la Música. Resaltó además el espectáculo Del Danzón a la Rumba, que reunió a la orquesta La Bella Época y al Movimiento Danzonero en una atractiva propuesta que abordó los ritmos tradicionales cubanos.
El Centro Provincial de la Música desarrolló un programa con más de cien actividades en toda la provincia, lo que reafirmó la vitalidad y diversidad del quehacer cultural agramontino. Grupos danzarios, solistas y otras manifestaciones engrandecieron esta celebración que incluyó historia, tradición y futuro.
La literatura también encontró un espacio privilegiado en estas fechas. Camagüey ha sido cuna de importantes escritores, poetas, investigadores y periodistas. Una de sus figuras más relevantes es Gertrudis Gómez de Avellaneda, una de las grandes voces de las letras hispanoamericanas, cuya obra constituye un símbolo del talento literario y de la participación de la mujer en la cultura.
Durante estas celebraciones, se organizaron presentaciones de libros, tertulias literarias y encuentros con escritores. Destacó el espacio Sábado del Libro, efectuado en la céntrica calle Maceo de la ciudad cabecera y con la presencia de relevantes representantes de las letras en esta demarcación. Sobresalieron además los talleres de creación literaria, que permiten a nuevos autores mostrar su quehacer, en tanto los clubes de lectura, organizados por la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella, estimularon el interés por los libros.

La danza es otra de las manifestaciones esenciales de la cultura cubana. Una referencia imprescindible es el Ballet de Camagüey, institución de reconocido prestigio nacional e internacional. Sus recientes presentaciones en el Avellaneda, integradas por obras de su repertorio clásico, neoclásico y contemporáneo, constituyeron una muestra de la importancia que tiene la danza escénica en la vida cultural de la provincia. Las presentaciones estuvieron dedicadas celebrar los 50 años del maestro Rafael Saladrigas y a rendir homenaje al Comandante Fidel Castro.
El acervo de Camagüey constituye una valiosa expresión de la identidad y la historia de su pueblo. Sus tradiciones, manifestaciones artísticas, música, danza, literatura, artesanía y arquitectura reflejan la riqueza de una ciudad con profundas raíces históricas. El patrimonio cultural se mantiene vivo gracias al trabajo de los artistas, instituciones y comunidades, quienes contribuyen a conservarlo y transmitirlo a las nuevas generaciones. Estas son razones que sustentaron esta gran celebración agramontina, dedicada al Día de la Cultura Cubana. (Texto: Rodríguez Martínez) (Fotos: Tomadas de Internet)
