La Habana, 30 sep.- El gobierno de Estados Unidos, con su política genocida de bloqueo económico, comercial y financiero, impide que más de 100 mil cubanos necesitados de mejorar su salud accedan a una intervención quirúrgica, situación que resulta desesperante para quienes podrían mejorar su disposición para las tareas cotidianas habituales y en especial el trabajo, y son dolencias que pueden solucionarse.
Ese es el caso de Blanca Rosa Duarte, quien trabaja como web máster y ve limitado su desempeño por los lentes intraoculares necesarios para poder acceder a una operación de cataratas, y asegura que lleva meses de espera; sigue trabajando, pero cada día la situación le resulta más complicada.
En situación similar está Yoandri López Labrada, trabajador por cuenta propia de 44 años de edad, quien debido a su propia labor como electricista y plomero sufre ahora de una hernia inguinal y espera por una operación.
Afirmó que solo puede hacer trabajos ligeros, lo cual repercute negativamente en su economía, y además tener cuidado pues puede lastimarse más y convertirse en un problema médico más peligroso.
Con la Orden Ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos para evitar la entrada de combustible a Cuba, la carencia de energía también impacta sensiblemente en las instituciones médicas y, además de los recursos no disponibles, retarda aún más la realización de intervenciones quirúrgicas.
Datos ofrecidos por el Ministerio de Salud Pública indican que, entre las cirugías pendientes unas cinco mil se corresponden con intervenciones oncológicas, mientras otros tres mil pacientes reciben tratamientos de hemodiálisis, que requieren de insumos, agua y equipamiento especializado.
Para poder aplicarlos se incrementa el rehúso de los dializadores, pero se trata de un procedimiento complejo que exige recursos adicionales y una elevada preparación técnica. (Fuente: ACN)
