Camagüey, 18 ene.- La familia y su profesión son los pilares de la vida de Paula Pichardo Zayas, amantísima de la vida y defensora a ultranza del uso de la ciencia y la innovación, como vía segura para afrontar los más difíciles desafíos.
Su hija y su esposo, con quienes también comparte en la Empresa Pesquera de Camagüey, son sus puertos seguros en el afán de desentrañar obstáculos y superarse en temas relacionados con la industria alimentaria, un sector decisivo en la economía del país.
Por eso y porque ama su especialidad, esta ingeniera química en alimentos y especialista en calidad hace 36 años, busca y encuentra caminos para lograr la presencia de productos con la calidad requerida.
Habla de la inocuidad de los alimentos, de la posibilidad de conocer un poco de todos los temas, de la docencia junto a los estudiantes de la Universidad Ignacio Agramonte Loynaz, de la unidad que prima en su colectivo de trabajo, y tales certezas garantizan su permanencia laboral, aun cuando Paula esté próxima a cumplir 70 años de edad.
Por estos días participa junto a otros colegas en el Segundo Taller Nacional Más producción en la industria alimentaria con la utilización de la ciencia, y propone maneras de hacer más eficientes y seguras las elaboraciones en el gremio, principalmente las que tienen posibilidades en el mercado internacional y pueden sustituir importaciones.
Paula Pichardo Zayas sonríe mientras dialoga, lo hace con la timidez y la sencillez de una profesional todoterreno que, sin descuidar las labores hogareñas ni la superación constante, contribuye a los resultados de ciencia e innovación que tanto necesita el sector de la industria alimentaria. (Texto y fotos: Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte)
