Tel Aviv, 2 nov.- Los partidos árabes representados en el Parlamento israelí (Knéset) se reunieron hoy para coordinar posiciones a fin de impedir la continuidad de Benjamin Netanyahu en el poder.
Se trata del primer encuentro de esas fuerzas políticas desde las elecciones legislativas celebradas el martes pasado, en las cuales obtuvieron 19 de los 120 escaños de la Knéset, según resultados preliminares.
El bloque encabezado por Netanyahu consiguió 53 puestos, mientras las fuerzas de oposición judías alcanzaron 48, cifras que no garantizan por sí solas la mayoría parlamentaria de 61 diputados necesaria para formar gobierno.
El diputado Ahmad Tibi difundió en la red social X una fotografía del encuentro y explicó que se trató de una reunión de coordinación y consulta entre los dirigentes de la Lista Conjunta y la Lista Árabe Unida.
El objetivo, según expresó, es «derrocar al gobierno de Netanyahu, Ben Gvir y Smotrich y reemplazarlo por un gobierno de cambio».
En la imagen aparecen, además de Tibi, Yousef Jabareen, del Frente Democrático por la Paz y la Igualdad; Bakr Awawdeh, de la Asamblea Nacional Democrática, y Mansour Abbas, dirigente de la Lista Árabe Unida.
Los contactos entre las agrupaciones se intensificaron antes de las consultas previstas para el miércoles, cuando Herzog recibirá a los representantes de las fuerzas políticas con presencia parlamentaria para determinar a quién encomendará la formación del Ejecutivo.
En ese contexto, el partido Maan, encabezado por Naftali Bennett, anunció el domingo su intención de recomendar al líder de Yesh Atid, Gadi Eisenkot, para asumir esa responsabilidad.
Asimismo, la autoridad israelí de radiodifusión informó que el Partido Demócrata, dirigido por Yair Golan, también se inclina por respaldar esa candidatura. El dirigente de Yisrael Beiteinu, Avigdor Lieberman, manifestó igualmente su intención de recomendar a Eisenkot, según el Canal 12.
Representantes árabes dejaron entrever que podrían sumarse a esas recomendaciones con el propósito de impedir que Netanyahu reciba el encargo de formar gobierno.
De concretarse esos apoyos, Eisenkot reuniría 67 recomendaciones, frente a las 53 atribuidas al bloque del actual primer ministro, lo cual podría situarlo en posición de recibir primero el mandato presidencial, aunque el Likud sea la fuerza individual con mayor representación parlamentaria.
Netanyahu encabeza el gobierno israelí desde finales de 2022 y acumula cinco períodos no consecutivos al frente del Ejecutivo. El mandatario enfrenta además un proceso judicial por presuntos delitos de soborno, fraude y abuso de confianza, acusaciones que rechaza.
La reconfiguración de las alianzas parlamentarias se produce en un escenario de profundas divisiones políticas internas y de cuestionamientos internacionales a la actuación de Israel en los territorios palestinos. (Texto y foto: PL)
