Neurótica Anónima, el reto, la hazaña y los Goya

La Habana, 5 nov.- Parte del equipo ofreció declaraciones a la prensa a propósito de la aceptación de la cinta entre las 19 que optan por la nominación en la categoría de Mejor Película Iberoamericana.

Libia Batista, directora de casting, ponderó el liderazgo de Jorge Perrugorría, Pichy para sus compañeros y su público:

“Hacer casting con Pichy es muy fácil. Pichy es único. Desde que él empezó a hacer cine, yo trabajo con él, le hago su dirección de casting y no sufrimos para nada, porque yo le digo, este actor te funciona en esto, este en esto, y él me dice, ¿tú crees? Digo: hazle la prueba. Y responde, bueno, si tú lo dices, ni prueba se hace, vamos a ver. Es así mismo. A Pichy todo el mundo lo sigue, es una cosa que todo el mundo lo sigue. Tú le dices, mira, para una película que se hizo, oye, aunque no me paguen, es con Pichy y voy para allá”.

La actriz Carmen Ruiz agradeció la oportunidad y el acompañamiento del equipo:

“Me sentí muy halagada de que hayan pensado en mí. Cuando me dijeron el personaje que iban a interpretar, yo pensé, bueno, pues vamos a ponerle de donde no hay y sacar y tratar de enriquecerlo todo lo más que uno pueda. ¿Ah, vas a limpiar el piso de un cine? Dale a limpiar el piso. ¿Cómo tú lo puedes hacer en tu casa? ¿Cómo tú lo puedes hacer en algún lugar? Lo hice lo más natural posible. Y de verdad que la dirección de Pichi me agradó mucho, me supo guiar, yo lo supe entender y me sentí muy contenta. Además, con el apoyo de Mirtha Ibarra Barra, que a veces me daba algunas acotaciones, Roberto Perdomo… la verdad, me sentí muy bien”.

Ernesto Granado, Director de Fotografía, contó su experiencia personal con Neurótica Anónima, incluso antes de que se convirtiera en una  propuesta cinematográfica:

“Yo conocí el proyecto desde que estaba caminando en el teatro con Mirtha Ibarra y le hicimos un video que se presentó en distintos lugares. Después el guion empezó a caminar, a caminar y lo vi saltando, buscando por dónde sacarlo, quién lo haría, y un día llegó la noticia de que el ICAIC iba a poner el dinero y se iba a hacer con Pichi. Tengo cuatro películas con él y trabajamos desde Fresa y Chocolate, es decir, que ya nos conocemos… como un matrimonio y eso fue muy chévere. Después se unieron todos estos personajes que también hemos estado al lado de Pichi, corriendo por supuesto siempre y con la lengua afuera, pero el encanto de Pichi es la empatía que él crea en el equipo.

“La película como todas las películas que estamos haciendo últimamente y anteriormente también, la tuvimos que hacer con muchas dificultades. Tuvimos dos semanas prácticamente de preparación. La fotografía yo la vi muy clara desde el principio, tenía distintas zonas que estaban muy bien ubicadas en la dramaturgia, coincidí con Pichi y todo lo hicimos, pero la realidad se convierte en otra cosa y entonces hay que inventar, hay que buscar las alternativas y las posibilidades.

“Yo estoy encantado con la película, primero que todo porque es una película que pertenece al ICAIC, al concepto del ICAIC de haberle cantado a la Revolución y de haberle criticado, señalado problemas que han afectado y que ha sido señalados por el ICAIC en películas, documentales, en noticieros. Esta película toca un tema de nuestra realidad que ha sido también muy duro para los cineastas, que son las salas de cine. Además hay historia muy compleja en el sentido del lenguaje, la estructura, la manera de hacer que me gustó. Satisfecho también porque en Pichi vemos a Titón, vemos a Tabío a Mario García Joya, que son ídolos para mí dentro de mi formación cinematográfica”. (Texto y Foto: Cubasí)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *