Ciego de Ávila, 7 abr.- El casi centenario Teatro Principal avileño recibió este domingo una dosis de buena vibra y sonido cubano con la presentación de la Orquesta Failde, agrupación matancera que puso al público a bailar el último día del XXIII Festival Piña Colada con danzones, son, cumbia, merengue y otros géneros musicales integrados a un repertorio lleno de tradición e identidad nacional.
La cita comenzó con el icónico danzón Almendra, compuesto por Abelardo Valdés (1911-1958), en homenaje al género danzario y musical que surgió en Matanzas gracias al precursor Miguel Faílde (1852-1921), y que este año fue propuesto a la UNESCO para ser reconocido como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad, por su valor histórico y sonoro.
Ethiel Faílde, líder de la agrupación, expresó tras el concierto que la respuesta afirmativa al expediente entregado a la organización internacional, es un reconocimiento a todas las comunidades, a los defensores del género, y a todas las personas que aman el danzón y han hecho que se mantenga su legado a través de los años como una fuente de disfrute.
Justamente, por formar parte de ese grupo que promueve y preserva ese trozo de la cubanía asumido como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Nación, el Centro Provincial de Patrimonio otorgó a la Orquesta Faílde y a su director un reconocimiento de manos de Doralis Nuez González, directora de la institución en Ciego de Ávila.
Clásicos temas de otros generos cantables y bailables dentro del vasto y actualizado repertorio de la orquesta también pusieron a bailar a los asistentes; velada donde se estrenaron en exclusiva El Chiquitico, un merengue que verá la luz de las plataformas digitales el próximo jueves 16 de abril, y la cumbia Una pausa.
De esta forma cerró el programa de presentaciones para el Teatro Principal de Ciego de Ávila, joya arquitectónica histórica que es la plaza fuerte dentro del Piña Colada; mientras que en la noche la agrupación Rumbávila puso punto final a la fiesta que combina música y juventud, en el Patio de la Asociación Hermanos Saíz, aunque otros se fueron hasta la sede provincial la UNEAC para cantar junto a Buena Fe sus canciones de siempre y otras nuevas. (Texto y Foto: Cubasí)
